Los años setentas de gloria

Tomás Setién Fernández
El Mundo de Córdoba

Con el desprecio bien marcado de FIFA, y solo amparado el futbol femenil en el mundo por la asociación europea, que para los directivos mayores de la organización suprema para administrar el futbol en el mundo, solo portaban bandera pirata, el seleccionado femenil mexicano, dirigido por gente del pueblo, y nada apegado a la Federación Mexicana de Futbol, tuvo un par de arranques sensacionales, primero quedando en tercer sitio durante el primer Mundial de esa especialidad celebrado en Italia en el año de 1970, mejorando ostensiblemente un año después, cuando el segundo mundial, sin FIFA al lado, llegó tan lejos, que llenando de bote en bote las tribunas del estadio Azteca, con más de cien mil espectadores, cuando el Monstruo de Coapa era digno de verse y de entrar en él.
Gran colección de cabelleras caras y de mujeres bonitas por parte de las Adelitas mexicanas, que también durante el Mundial mexicano se les conoció como Las Chabelitas, primero superando en Italia a selecciones como Austria a la cual goleó nueve tantos contra cero, Inglaterra tres por dos, para luego en México 71 aumentar el número de victorias colosales, ahora ante Argentina, a las inglesas se les volvió a ganar ahora por el contundente marcador de cuatro por nada, tomando revancha ante el seleccionado de Italia que un año antes las había vencido.
La euforia por el futbol femenil fue grande pero de corta duración, estrellas femeninas como Alicia Vargas la notable Pelé y María Eugenia La Peque Rubio, conmocionaron y embelesaron a la critica futbolera del Distrito Federal, haciéndose famas y casi reinas por un solitario día.
Ya con la rúbrica de FIFA por delante en Mundiales Femeninos, triste ha sido la participación mexicana en esa clase de torneos donde solamente jugó en 2015.