‘Veracruz, sin justicia’

Jessica Ignot
El Mundo de Orizaba

La variación de una medida cautelar que propició la salida del exfiscal Luis Ángel Bravo Contreras de Pacho Viejo, acusado de desaparición forzada, es un reflejo de que no se le está haciendo justicia a los familiares de los desaparecidos y debe considerarse un agravio, opinaron de líderes de sectores.

“Justicia no
es para todos”
Jairo Guarneros Sosa, activista y líder social, indicó que valdría la pena que alguien explicara que pasó. “Unos que dicen que la culpa es de la Fiscalía que no integró debidamente las investigaciones… pero hay otros que dicen que la actual administración tiene acuerdos”.
Lamentó que exfuncionarios acusados de desaparición forzada vayan a enfrentar sus procesos en sus casas. “Seguramente con muchas comodidades”, comentó.
Opinó que la desaparición forzada es un delito tan grave que debería de pasarse en la cárcel todo el proceso, pues hay mucha gente que por delitos menores no tienen esos beneficios.

“Prisión domiciliaria,
antesala de libertad”
Lucy Díaz Genao, fundadora de Colectivo Solecito Veracruz, destacó que era de esperarse que la prisión preventiva cambiara de calidad porque esta medida no es definitiva, es algo con una temporalidad.
Dijo que la prisión preventiva domiciliaria es la antesala a una posible liberación definitiva.
El juez que cambió la medida cautelar actuó de manera legal, dijo, y es desafortunado que la Fiscalía no haya hecho una investigación que pudiera dar una sentencia condenatoria.
“No significa que no sea culpable, lo deplorable es que no haya una investigación y con eso se ayude a personas que posiblemente sean culpables; Dejando a las víctimas muy desmoralizadas”, dijo.