Sienten mujeres miedo en la zona por violencia

Jessica Ignot
El Mundo de Orizaba

Las mujeres en la zona de las Altas Montañas viven con miedo y pánico a ser atacadas en los diversos ámbitos en que se desempeñan y esto es porque permanece un ambiente de impunidad y falta de Justicia ante la violencia de la que son objeto.
Según mujeres líderes que participaron en el conversatorio “El sentir de las Mujeres” que se realizó en Rafael Delgado, donde defensoras de Derechos Humanos analizaron y reflexionaron la situación que viven las mujeres en el estado de Veracruz.

Piden la tercer
alerta de género
Lissette Dalila Rojas Moreno, integrante del Frente de los Derechos Humanos y Salud de las mujeres y la Red de Mujeres Feministas de Veracruz, recordó que hay dos alertas por violencia de género en el estado y se está pidiendo una tercera alerta por desaparición de mujeres; sin embargo, hay muchos compromisos que no se han cumplido.
Señaló que se tienen estrategias, pero no se aplican y los ataques contra de las mujeres se siguen registrando cada vez más y con consecuencias fatales.
La violencia contra la mujer se sigue recrudeciendo, no se alcanza la justicia. Y eso está propiciando que las mujeres en diversos ámbitos tengan miedo, ni siquiera pueden ejercer su derecho al libre tránsito. A la mujer también se le ha violentado su derecho a expresarse.
“Es una situación de desesperanza porque habiendo ya dos declaratorias para nuestro estado, y haciendo la petición de una tercera, no vemos acciones claras, ni las inversiones económicas que se tendrían que estar dando en algún momento”, dijo.

Mujeres son
revictimizadas
En algún momento a las propias mujeres se le señala como culpables de la violencia que se ejerce en contra de ellas, se les revictimiza. “Tenemos miedo hasta de la forma en que nos vestimos, a veces el utilizar vestido o alguna falda ya nos da temor; así como el decir o no decir ciertas cosas”. Este clima se vive en varios sectores, incluso en las mujeres periodistas.
Las políticas públicas tienen que ir aparejadas con recursos públicos destinados a la prevención y atención de las mujeres, porque con buenas intenciones no se va a obtener nada.
El que las mujeres vivan con miedo les están generando aparición de enfermedades como gastritis, colitis, estrés, ansiedad, ataques de pánico, depresión, incluso llegar hasta el suicidio.