Diversidad sexual, con alto nivel socioeconómico y rechazo social

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Lucero Hernández García

Con un alto nivel educativo, residencias en contextos urbanos y un panorama socioeconómico superior al promedio de la población, parecería que su condición de vida no representaría problema alguno, pero no es así, la realidad es que enfrentan rechazo social y discriminación en su actividad cotidiana, desde su reconocimiento como personas hasta sus oportunidades de desarrollo personal y defensa de sus derechos humanos.
Son las personas con diversidad sexual y de género: gays, lesbianas, bisexuales, trans (transgénero, travestis, transexuales) y de otras orientaciones sexuales o identidades y expresiones de género no normativas “socialmente”.
Este es el panorama que nos arroja el resultado de la Encuesta Sobre Discriminación por motivos de Orientación Sexual e Identidad de Género 2018, cuyos resultados fueron dados a conocer por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) y la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
Si bien, los resultados de la encuesta -levantada del 12 de marzo al 31 de mayo de 2018- comprende a un grupo poblacional de México, no así a toda la población de la diversidad sexual y de género, sí brinda un panorama de la condición de vida que enfrentan, que parte desde abordar el tema con su núcleo cercano como la familia y la escuela, situación que lleva a que las personas se vuelvan solitarias, crezca la desinformación, los riesgos de salud se eleven, al igual que las agresiones y maltratos.
Vivir en una constante lucha por defender tus derechos en salud, trabajo, educación y justicia, es lo que afirmaron, forma parte de contexto diario, donde más que relaciones sociales, afrontan la homofobia, lesbofobia, bifobia y la transfobia existente en México.
En medio de la estigmatización constante por su orientación sexual e identidad de género, las 12 mil 331 personas encuestadas nos otorgan un panorama que advierte de la urgente necesidad de combatir los prejuicios y estigmas sociales, así como de la prioridad requerida para promover políticas públicas y acciones incluyentes que eliminen prácticas discriminatorias.
Con un nivel de vida, que en su mayoría es de calidad (6 de cada 10 tienen licenciatura), la única barrera de este grupo poblacional resulta en la población que lo rodea. En un 80 por ciento, las respuestas dadas afirmaron descubrir su orientación sexual y/o identidad de género desde edades tempranas, antes de los 18 años.
Entre burlas y chistes sobre su diversidad sexual y de género se encontró el 83.2 por ciento de la población encuestada, con casos donde hasta les negaron el uso de baños públicos acordes a su identidad de género.
En el ámbito laboral, la historia es la misma, no solo son comentarios, conductas y actitudes negativos en su contra, también en el trato desigual sobre oportunidades de ascenso, beneficios y prestaciones.
Del total de las personas que decidieron salir temprano de sus hogares, la mayoría de gays, lesbianas y personas bisexuales lo hizo para trabajar o estudiar (entre 49 y 66 por ciento); en el caso de los hombres trans y las mujeres trans, la salida se relacionó por su orientación sexual e identidad de género y con problemas familiares (42.9 y 37.7 por ciento).
Sea presencial o digitalmente, la discriminación está presente: 34.6 por ciento se sintió discriminado en las redes sociales como Facebook, Twitter o Instagram, mientras que el 34 por ciento se sintió vulnerable en la calle o en el transporte público. ¿Cuánto de esto enfrenta usted diariamente?

* Periodista y especialista en estrategias digitales, análisis de medios de comunicación y tendencias en plataformas digitales

@Luz_HernandezG
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