Como descubrí qué es la autoestima

Un día decidí investigar para saber que es la autoestima y finalmente me encontré con la palabra mágica. Empecé a leer mucho acerca de este tema y me encontré con diferentes definiciones e ideas. Algunas personas la explicaban como algo egoista, otros como algo superficial.
Seguí investigando el significado hasta que finalmente descubrí el significado real. Cómo es posible que uno pueda amar a otras personas si no se ama a si mismo?. Esto suena muy simple, pero no lo era para mi.
A travéz del tiempo he descubierto que la autoestima es la fuente de todo en nuestra vida. También descubrí que yo no me conocía a mi misma, que no tenia una relación conmigo misma porque siempre estaba pendiente de las demás personas.
Mi camino ha comenzado muchos años atrás, paso a paso tratando de encontrar el verdadero significado de esta palabra.
Me he dado cuenta que la falta de claridad con respecto a la alta autoestima surgió como consecuencia de que fuí educada para ser humilde, darle mas importancia a las necesidades de los demás y no a las mias, siempre decir que “si” para no molestar ni crear problemas. En conclusión, tratar de complacer a las demás personas todo el tiempo para sentirme aceptada. Esto no es tener una autoestima saludable.
Esta forma de pensar , es baja autoestima, es un patrón muy díficil de romper, sin embargo, desde hace muchos años atrás yo comencé esta jornada y he llegado a un lugar donde puedo identificar mis necesidades, puedo decir “no”, e incluso puedo enfrentar el rechazo de los demás y sentirme bien acerca de mi misma.
Yo me he comprometido a honrarme a mi misma , no con egoismo pero con el compromiso de apreciar quien soy yo… Valorarme…
Yo sé ahora que si yo no cuido de mi misma y no me respeto a mi misma nunca voy a poder cuidar ni respetar a los demás.
Tu mundo es como tú eres, obsérvate y compruébalo, y cuando lo aceptes, busca el cambio.

 

Los comentarios y puntos de vista expresados en esta página son cortesía y responsabilidad de quien los escribe, además de que no representan necesariamente el punto de vista de Sociedad Editora Arróniz