Lucha por tu cabello

Jennifer Carrillo
El Mundo de Tehuacán

La ansiedad, el estrés y hasta problemas de la tiroides pueden desencadenar en chicos y grandes severos casos de alopecia areata, una enfermedad que debe tratarse, pero sobre todo prevenirse, ya que está atacando a todos los sectores por igual.
Dicha patología se caracteriza por pérdida de cabello, según datos de la Secretaría de Salud, afecta hasta el 2% de la población de todas las edades, sin embargo, en la mayoría de los casos el pelo vuelve a poblar la zona afectada sin ningún tratamiento.
Cabe mencionar que de acuerdo a la dependencia, se debe tener en cuenta que hasta el 85% del cabello está en la fase anágena, es decir, en fase de crecimiento, mientras que un 10% se encuentra fijo y solo un 5% se cae de forma constante.
También se tiene que considerar que en algunas personas, la pérdida de cabello puede ocurrir después de un suceso importante, ya sea enfermedad, embarazo o traumatismo.
El verdadero problema se ha detectado entre ciudadanos que oscila de 15 a 30 años de edad, asociados a varias condiciones como la ansiedad, depresión, estrés, dermatitis atópica –piel sensible–, vitiligo, lupus, enfermedades tiroideas e incluso se ha llegado a encontrar de forma más frecuente en pacientes con Síndrome de Down.
Por tal motivo, es de suma importancia acudir con especialistas antes de buscar “alternativas”, como cualquier remedio casero, ya que existen casos en los cuales pasa más de un año y el cabello no vuelve a poblar la zona afectada; pues en pacientes de ese tipo se aplican tratamientos como esteroides que pueden ser tópicos o inyectados.
Aunque existen tratamientos para la enfermedad, como shampoos, lociones capilares y suplementos alimenticios, de no detectarse a tiempo y en etapas avanzadas, es necesario un injerto de pelo o incluso un proceso quirúrgico.
Es importante mencionar que la Secretaría de Salud ha hecho énfasis en que la alopecia areata es un problema común que afecta por igual a hombres y mujeres, y que ocurre cuando las células del sistema inmune atacan la raíz del cabello y la destruyen.
Aunque afectan más al cuero cabelludo, también pueden llegar a dañar cejas, pestañas, axilas y vello púbico.
A pesar de son desconocidas las causas de esta enfermedad, se ha detectado que las personas que la padecen tienen hasta un 20% de predisposición genética.
Además, explica Salud, el padecimiento conlleva algunos trastornos psicosociales y puede llegar a afectar la autopercepción.