Hace mucho, mucho tiempo

Tomás Setién y Natalia Setién Aguilar
El final de Los Vengadores es nostálgico, bello; trocando el sonido de la gran batalla librada por ellos ante el villano mayor del universo, por las dulces notas de una de nuestras melodías preferidas de siempre, conocida en nuestro país como “Hace mucho, mucho tiempo”, juntando mejilla con mejilla a los arrullos dados por la trompeta maravillosa de Harry James, el propio Capitán América, danzando como siempre lo soñó, al lado de su amada, conocida en pleno cuartel, cuando se preparaba a ser un súper héroe, alcanzando su plena felicidad, entregando su juventud en la maquina del tiempo accionada por Hulk, el ahora inteligente y muy sereno hombre demoledor, por el baile tal vez de tres minutos, tres horas, tres semanas o tres años de toda una vida, tomando el talle de su pareja ideal.
Ese final es tan solo una de las grandes y felices sorpresas del filme, que esta haciendo rodar no solo la cabeza y las cenizas de los perversos personajes, que sueñan con destruir nuestro mundo, y tal vez al propio universo, existiendo de todo en la gama de los grandes hechos y circunstancias, que han hecho grande y colosal al cine en su propia historia.
Tocando diversos géneros de manera brillante y colosal, la épica, con el retorno de los cansados viejos guerreros encabezados por Iron-Man y el propio Capitán América, con un hastiado y casi alcohólico Thor, espantando elefantes color de rosas con su martillo, pero dispuesto a asumir la lucha hasta el postrer momento, encontrando grandes relevos con las nuevas generaciones de súper héroes, llegados en el preciso momento de la gran batalla librada ante los feos y perversos personajes, que finalmente son vencidos, gracias a la unión de tamaño grupo.
Pareciéndose mucho Los Vengadores de ayer y hoy, a lo realizado por el genero western en el séptimo arte, encontrando siempre un camino para su victoria final aun en la propia muerte, como se contempla en la perdida de la existencia de Iron Man, en un final redentorio a todas luces, o el sacrificio de la abnegada heroína salvando la vida del rey del arco y la flecha, para rescatar una de las gemas buscadas, para salvaguardar el equilibrio del propio mundo y universo.
Conservando siempre los perfiles de súper héroes, con whisky en exceso (salud hermano Thor) con abdómenes crecidos, con ilusiones casi siempre fallidas muy personales e internas, felizmente resueltas por El Capitán América y su baile de regeneración a través de los siglos enteramente feliz.
Siempre habrá una misión que cumplir, como para aquellos viejos pistoleros del alma buena muy en la onda del filme Siete Hombres y Un Destino, morirán uno o mas en los intentos por acabar con los villanos del rostro carcomido, y de las almas mas negras que la noche, se levantaran cruces en los diversos caminos y senderos, pero el grupo continuara de pie, brindando sus todavía mejores momentos y triunfos. a los caídos en el estricto cumplimiento del deber, de la gran aventura, y de la colosal diversión.
Los Vengadores por esas razones serán eternos y queridos por los cinefilos de todo el mundo, vaciando las supe dulcerías de los principales cines, y luego eructando de plena satisfacción contemplando su película favorita.
Que Iron Man ya murió, que El Capitán América es viejo como Matusalem, qué importa eso, si una nueva generación de superhéroes ya tocó a la puerta y esa se abrió de par en par.
El cine es inmortal como también lo son Los Vengadores.

Los comentarios y puntos de vista expresados en esta página son cortesía y responsabilidad de quien los escribe, además de que no representan necesariamente el punto de vista de Sociedad Editora Arróniz