Astrid, cabaretera ilustrada

Talavera Serdán
“Perdón, ¿hablo con la vedette internacional más descocada…?”, digo a la voz inconfundible que responde: “Cabaretera ilustrada, si me hace el favor”. Reímos, parte de lo hermoso de nuestra amistad ya de años desde que vino por vez primera al Festival Carballido, es la confianza y por supuesto la unión a través de un sentido del humor transgresor. Amo a esta mujer.
Llamo a su casa en el defe, recién desempaca de Durango, “preparando con intensidad” una presentación en Miami en junio 1, mediando la cuestión de las visas (no puedo imaginar lo que Trump haría o tuiteara al ver su espectáculo).
“Efectivamente, voy a Orizaba -el viernes, creo–, pero no de diva, sino de humilde servidora de esta nación en su Cuarta Transformación…”.
¿Que vas a hacer en el FIL-O? “Me invitaron a leer unos poemas del maravilloso Fernando Rivera Calderón, un tipazo, el de las canciones del programa radial de la XEW ´El hueso´, un señor increíble y gran poeta que admiro… además de fragmentos del libro de cuentos infantiles de una chica muy especial, Isabel Vázquez. No voy para nada sombría.”
“Pues ya ansío vernos, a tú y a la atareada Michelle, tu leal manager (”mi doncella francesa“, suele bromear Astrid de Mme Desfrenne, vestuarista, todo, siempre estresada…). Insisto a la inquieta Astrid, y después de Miami… ¿qué?. Lille, Francia, tres días, y en junio 14 el Teatro de la Ciudad en CDMX. Sólo trate de imaginar el ajetreo geográfico, itinerarios de aviones y los trámites aduanales que implica mover su vestuario, que ella y Michelle y un amigo arquitecto crean, valuado en millones y que le piden museos del mundo…
Gente, conocedores a no de esta mujer que jamás falla en asombrarnos, debe ir a conocerla en una de sus facetas menos conocida: lectora en atril, el viernes 17 en el Foro 1 (adivine) de la Expori, 19 hrs. (7pm), asistencia gratuita. De seguro podrá hacer sus selfies con ella; es de las raras avis del showbusiness accesible y encantadora con sus admiradores.