Te veré en mis sueños, dulce Doris… Talavera Serdán / Quésto y Quel´otro

SU IMAGEN pública era tan impoluta, que se negó a interpretar un personaje que habría reafirmado sus talentos múltiples pero, según ella, perjudicado el concepto que tenía su público: la seductora y deliciosamente perversa Señora Robinson de El Graduado (rol que fue a manos de Anne Bancroft, que hizo historia en un tiempo en que el cine era aún tímido en estos temas y que dio a miss Bancroft una de sus nominaciones Oscar).
Doris Day está en mi DNA cinematográfico por ser una de las heroínas de mi amada tía Carmelita, quien me enseñó a disfrutar del cine de Hollywood, en especial los musicales, en los que Doris tenía un nicho.
DORIS MARY ANN Kappelhoff (n. april 3, 1922, Cincinnati, Ohio) fue como la tía lejana a quien se le faltaba el respeto faltando a un estreno suyo. Recuerdo sus apariciones en cine, cantando baladas como “Es mágico”, “Amor secreto”, “Jornada sentimental” y la famosa “Quizás, quizás, quizás”, del cubano Farrés, que la hicieron, con justicia, inmensamente popular. La rubia pecosita y algo tímida que solía enamorar al galán y quedárselo en comedias azucaradas llenas de música, hasta que llega a graduarse como actriz en títulos como Julia, Encaje de Medianoche, y en particular el suspenso El Hombre que Sabía Demasiado, de Hitchcock, en la que su interpretación de “Qué será, será” era fundamental en la trama.
MISS DAY es una de las pocas actrices de la Meca del Cine nominada por un rol de comedia, la muy gozable Problemas de Alcoba/Pillow Talk (1959), con su galán en tres películas, Rock Hudson, la pareja favorita de los 60s. Vuelve Amor mío (´61) y No me Manden Flores (´64), haciendo también buena pareja con Rod Taylor (Favor de no Molestar) y James Garner (Yo, Ella y la Otra) e incluso con un “Rey” ya de bajada, Clark Gable en Enséñame a Querer (´58) donde canta otra de sus creaciones, “Teacher´s pet/La favorita del profesor.”
EL ROL que ratifica su versatilidad, la famosa y turbulenta cantante Ruth Etting, es Ámame o Déjame (´55), con el rudo mayor del cine, James Cagney, aunque su público siempre la prefirió en comedias como sus iniciales A la luz de la Luna, la muy popular Té Para dos (´50) y Te Veré en mis Sueños (´51) que la hizo La Novia de la Juventud norteamericana.
Tiene apenas 43 créditos en pantalla, los más recientes, en TV, datan de 1973, cuando uno de sus 3 maridos, Terry Melcher, malinvierte finanzas y la llevan a la quiebra, por lo que acepta “El show de Doris Day” (1968-73), recupera su rancho en Carmel, de donde sale sólo cuando su Fundación para Rescate y Protección de Animales lo amerita. Su voz, sin embargo, está en 122 películas y series, entre las que recordamos “Motel Bates” en que se escucha “Qué será, será.”
De 12 menciones Globo de Oro, recibe 4 como Artista más Popular, en 2004 recibe la Medalla Presidencial de la Libertad, y en 2008 un Grammy por sus Logros de una Vida. Otros éxitos 60eros: No te Comas las Margaritas, Ese Toque de Mink (con Cary Grant), Capricho.
DORIS MANTUVO íntegra su imagen de… integridad, pese a sus 3 divorcios que habrían acabado con otra actriz de su era. “Tengo la desafortunada reputación de ser Srita. Bien Plantada, Virgen Americana y todo eso, por lo que me asusta que voy a provocar un shock en la gente por decir esto, pero creo firmemente que dos personas no debieran casarse hasta que hayan vivido juntos un tiempo”, escribió en sus memorias de 1976, “Doris Day: su propia historia.”
Hijo único, Terry Melcher es compositor y editor musical, trabajando con los populares Beach Boys y famosamente rechazando a un aspirante a músico, que adquiría fama (terrible) por sí mismo, Charles Manson, el asesino serial. Terry muere en 2004. Doris se casa por cuarta ocasión con el empresario Barry Comden en 1976, y se divorcia en 1981. Legendaria, icónica, a los 97, la acaba una neumonía. La sobrevive su nieto Ryan Melcher. Y su encanto, sus películas, sus canciones. Te veré es mis sueños, eternamente hermosa Doris.

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