Se despide el padre Marcos Palacios

César Carrillo
El Mundo de Orizaba

Ayer a las siete de la tarde el sacerdote Marcos Palacio ofició la última misa al frente de la iglesia de El Carmen arropado por toda su feligresía.
La iglesia lució completamente abarrotada desde minutos antes de iniciar su oficio, además de que hubo momentos de sentimentalismo y en algunos casos, se vio brotar las lágrimas de algunos creyentes.
Luego de 16 años de permanencia, Marcos Palacios pidió a los creyentes que reciban con gusto al nuevo titular de la parroquia.
“Mi papá no me dijo voy a juntar firmas, vamos a manifestarnos, voy a ir ahí donde tú estés” recordó al mencionar que fue su padre el que le dijo que era la voluntad de Dios.
En todo momento se dijo feliz de su nuevo lugar y con mucha ilusión.
“Yo de verdad que el día que le comenté a mi familia del cambio, me dijo: Marcos eso no te lo pidió el Obispo, te lo pidió Dios a través del Obispo, nunca me dijo que iba a juntar firmas, que iba a ir manifestarse, le doy gracias a Dios que me haya puesto ese papá”, afirmó.
“No le hagan, la gente que vive allá no merecemos que aquél lugar está feo, ustedes porque tienen un pueblo mágico, no denigremos esos lugares, eso que está pidiendo el Señor yo lo quiero hacer”, indicó. Marcos Palacios, con su carácter y personalidad inconfundible, agradeció las muestras de afecto.
“El que hace lo que Dios quiere su alegría es plena, y créanme que yo estoy contento, estoy en paz, le agradezco a Dios los tropezones que me han puesto en oración, delante de él, estoy contento del lugar a donde voy, estoy ilusionado”, sostuvo.
“Les agradezco las muestras de cariño, pero el ministerio sacerdotal es para eso”, añadió.