Fiesta multicolor en honor a San Isidro Labrador

Sr. Gabino Mendoza Gazca
Colaboración

San Isidro Labrador Patrón de los Agricultores del Mundo, nació en Madrid, España en el año de 1080 y murió el 15 de mayo de 1130, su nombre fue Isidro de Merlo y Quintana, hijo de padres campesinos muy pobres quienes no pudieron mandarlo a la escuela, pero sí le inculcaron grandes valores morales; se distinguió por su gran amor, caridad al prójimo y un enorme aprecio a la oración y a la Santa Misa y la Comunión. Huérfano y solo en el mundo a la edad de 10 años, se empleó como peón de campo, ayudando en la agricultura a Don Juan de Vargas un dueño de una finca en Madrid, allí pasó muchos años de su existencia labrando las tierras, cultivando y cosechando. Al paso de los años se casó con una sencilla campesina que también llegó a ser santa y ahora se llama Santa María de la Cabeza (no porque ese fuera su apellido, sino porque su cabeza es sacada en procesión en rogativas, cuando pasan muchos meses sin llover). Entre los milagros que Isidro hizo fue el del pozo en el que gracias a su oración, las aguas de un pozo subieron para poder rescatar a su hijo, que posteriormente será conocido como San Illán que había caído en él. Y el de los Ángeles popularmente narrado como “que los ángeles araban el campo mientras que San Isidro rezaba”. Durante un terrible año de sequía, Isidro temiendo por la cosecha de su señor, dio un golpe en la tierra con su azadón haciendo brotar un manantial que daba suficiente agua como para abastecer a la ciudad de Madrid. Además de éstos y otros prodigios, el más famoso de sus milagros fue que el agua de este milagroso manantial, curó al rey Felipe III de una grave enfermedad. Por ello, Isidro fue canonizado en 1622.
San Isidro bendito: ruega
por nuestros campos
y por nuestrosagricultores
Son varios los santos que se veneran en esta población de Quecholac, pero la fiesta de San Isidro Labrador, es peculiar, son los campesinos los que ponen el alma y el corazón para celebrar a su santo patrón, a quien cada 15 de mayo con mucha fe le piden agua y una buena cosecha.
“Es el día de los campesinos, y nuestra fe nos lleva a pedirle agua, una buena cosecha y que nos proteja en el camino al campo”.
En Quecholac, Puebla, la fiesta a San Isidro labrador también se celebra el 15 de mayo desde la época colonial, y se hace con el fervor de los fieles del pueblo, en especial de los campesinos en coordinación con los ejidatarios. En cuyo homenaje al Patrón, se realiza una Santa Misa precedida por una procesión con la imagen del santo, que es acompañada con música de banda de viento y los campesinos con sus yuntas de toros decoradas con papel y adornos multicolores, dándole a esta procesión al pasar por las calles del pueblo, un aspecto muy atractivo por el contraste que toman los animales y sus los adornos de gran colorido.

Toda una fiesta
Desde temprana hora las personas comienzan los preparativos con las yuntas de toros, realizan adornos, moños, cadenas, principalmente de papel china y crepé de distintos colores, y algunos también agregan imágenes del Santo, entonces los colocan y pegan en los toros, sobre el yugo y la aguijada, según el arreglo que desean plasmar; de tal forma que al término dan a sus yuntas un aspecto multicolor. Antes del mediodía se van congregando las yuntas en dos puntos principales, unas se congregan en las gradas grandes de la entrada del templo parroquial y otras más en la Capilla de San Diego. Al dar inicio esta procesión por calles principales anunciada por los cohetes y la música alegre de la banda de viento, se van sumando a su encuentro otras yuntas, y cuando pasan por San Diego se integran las que ahí estuvieron esperando, para después continuar con el largo camino, las personas salen a las afueras de sus casas para presenciar y admirar esta colorida procesión llena de devoción.
Finalmente al llegar a un costado del templo parroquial donde quedan en una formación permanente hasta finalizar la celebración de la misa, es hasta entonces que el párroco sale a bendecir las yuntas. Luego de un rato se despiden y regresan a casa, otros fieles se reúnen en algún lugar específico para seguir festejando y merecer los sagrados alimentos y bebidas que han preparado en organización con los ejidatarios.
Desafortunadamente con el paso del tiempo cada día se ha reducido el número de yuntas, ya que con la implementación de nuevas técnicas y tecnologías al campo, el uso de los animales ha sido sustituido por maquinaria como tractores principalmente. Mientras tanto, que bueno que aún desde hace muchos siglos podemos ver esta bonita tradición a pesar de la modernidad en que vivimos.