Encamina el saber

Un maestro estricto y exigente es Iván Josué, sin embargo sabe llegar a los estudiantes en la parte afectiva y la motivación para que puedan dar lo mejor de sí.
Para conocer el motivo que lo llevó a su profesión, se remontó años atrás, cuando tenía que cuidar de sus tres hermanos al ser el mayor, es aquí cuando ‘echaba’ a volar la imaginación tomando el papel de un maestro, desde entonces las cualidades que necesitaba para ser docente fueron surgiendo.
Pero, hasta el bachillerato descubrió que todas sus cualidades iban dirigidas a un punto, optando por cursar educación.
Hace quince años inició dando clases en una escuela particular, después buscó un lugar en la SEP y fue enviado a una comunidad llamada Potrero y así sucesivamente hasta llegar a la ciudad.
Actualmente es docente en la escuela Liberación, ya son siete años de pertenecer a este equipo. Trabajar con el primer grado fue gratificante, al encaminar a los niños con la lectura, pero también el tener alumnos de sexto grado le ha dado grandes experiencias.
Una de las anécdotas que más recuerda, es aquel día en que decidió adornar su salón con motivo de las fiestas decembrinas, en aquel momento colocó arreglos en forma de regalos, un infante de Educación especial al verlos quedó emocionado por varios minutos.
Pero sin duda, la participación de Vanya una de sus alumnas en la etapa estatal de la Olimpiada del Conocimiento Infantil es uno de los momentos más especiales, al ver el reflejo de su trabajo y decir que vale la pena continuar guiando a la infancia.
Más allá de los logros académicos, se convierte en amigo de los escolares, siendo para él la parte afectiva la que marca la profesión que es sinduda uno de los pilares de la sociedad.