Educar es un honor

Richie Viloria
El Mundo de Orizaba

Hoy rendimos un homenaje a quienes han contribuido con su esmero, dedicación y entusiasmo a nuestra educación tanto escolar como personal. Cómo olvidar aquellos primeros días de clases donde estábamos a la espera de conocer a ese nuevo profesor o profesora, de cruzar las primeras palabras e ir poco a poco estrechando ese lazo maestro-alumno que desencadenaría en un perfecto trabajo en equipo.
Así es como los celebramos este 15 de mayo, agradeciendo su gran calidad humana, esa vocación para formar, corregir, fomentar valores, pero sobre todo, esa entrega que hoy día a miles de personas les ha ayudado para lograr trascender en los diversos episodios de la vida. Un maestro también se convierte en un amigo, incluso hasta en un confidente con quien tenemos la libertad de compartir las inquietudes que nos rodean, y por supuesto, ellos siempre atrás de cada quien motivando para seguir y no desistir.
Seis maestros nos comparten también todo aquello que les ha dejado estar dentro de un aula, vivencias increíbles y esa gratitud de poder impulsar tanto niños como jóvenes impetuosos, pues qué profesor no ha sido parte de miles de historias tristes, alegres, amargas o dulces, pero siempre estando ahí para apoyar. Así es que hoy ese mérito es para ustedes maestros, por siempre dedicar parte de su vida, tiempo y paciencia a educar, formar, pero en especial, a hacer de sus alumnos personas con una misión que en el futuro les ha traído los mejores triunfos.
¡Muchas felicidades!