Descargan furia sobre presidenta Marisol Cruz

Sandra Flores
El Mundo de Tecamachalco

Tecamachalco.- Las principales avenidas y calles se vieron invadidas por habitantes de Palmarito, Quecholac. Su petición fue la de mayor seguridad, pese a los intentos de diálogo de unos cuántos, la multitud apabullante rompió toda posibilidad.
El desborde de habitantes de Palmarito Tochapan, vendría después del llamado hecho recientemente hacia el presidente de Quecholac, José Alejandro Martínez, por parte de su homóloga de Tecamachalco, Marisol Cruz, para trabajar en conjunto para garantizar la seguridad que ha cobrado vidas.
Fue así como desde la noche del lunes, comenzó a correr a través de redes sociales la convocatoria que hacían pobladores de Palmarito, para acudir a Tecamachalco a manifestarse de manera “pacífica”.
A su arribo, en las pancartas se podían leer exigencias como la de “queremos justicia por las muertes de nuestros campesinos”. El contingente avanzó a pie desde el puente atirantado, hasta el palacio municipal. Un frente de motociclistas abría paso, atrás cientos de mujeres y hombres paralizaban el tráfico.
Para entonces, gran parte de los negocios de la zona centro, ya había cerrado sus puertas previniendo lo que pudiera pasar. Aunque inicialmente algunas de las principales avenidas también habían sido cerradas por Vialidad Municipal, minutos después fueron reabiertas.
Y llegó el contingente al centro, no tan pacíficos, y pedían a la presidenta que abandonara el cargo. Poco tardó la edil para salir, pero el diálogo fue imposible. “Déjenme hablar”, decía en vano la presidenta, a quien por momentos se le escuchaba mencionar que pondría mayor vigilancia en los tramos donde se han presentado atracos.
Algunos de los peticionarios se mostraban confundidos y entre ellos mencionaban que lo que querían era solución, no que la edil abandonara el cargo. Fueron más los insultos, algunos de ellos encarados por la presidenta. No se lograba cordura.
Mujeres principalmente, se turnaban los micrófonos que traían consigo para expresar sus casos, algunos exponían la pérdida de familiares, otros más sólo replicaban los insultos.
Al final no se logró un acuerdo, pues en un intento por conformar una mesa de diálogo, comenzó a formarse un “tapón” en el acceso principal del palacio, que iniciaba los forcejeos y empujones entre la gente que quería ingresar al recinto.
El contingente se marchó como llegó, entre consignas y demandas de seguridad, sin acuerdos.
DE PASADA…
Los manifestantes aprovecharon pasar por los bancos del municipio, pues uno de los señalamientos, fue la inseguridad que prevalece, incluso en el interior de las sucursales -expusieron- pues cuentahabientes son asaltados minutos después de haber retirado cantidades fuertes de dinero.
El recorrido también lo hicieron frente a Vialidad del Estado, a quienes acusaron de constantes extorsiones.
Como medida de seguridad, las sucursales fueron cerradas, al igual que los distintos departamentos municipales.