Perros guías, más que amigos

Adriana Estrada
El Mundo de Orizaba

Los perros lazarillos se encargan de ser los ojos de aquellos que no gozan del sentido de la vista, y aunque facilitan un poco la vida, en la región faltan políticas de inclusión para estos animales que son más que una mascota.
Es considerado como un animal de asistencia, desempeñando una función social al auxiliar a personas con discapacidad visual a desarrollarse en su entorno de manera cotidiana, siendo los ojos de sus dueños en cada uno de los pasos que dan.
Iván Cortés Gómez, representante de la Asociación de Ciegos y Débiles Vidales “Mira por mí”, es el único en la región que cuenta con un perro lazarillo, que lo acompaña en su andar.
“Daysi”, es la perrita que lo acompaña, siendo sus ojos, y es el segundo animal de compañía que forma parte de la vida de Iván, y juntos han tenido que sufrir discriminación al impedirles el ingreso a diferentes comercios.
Iván Cortés consideró que en la región hace falta mucha conciencia sobre la labor que hacen los perros lazarillos, aún cuando se les ha dado mayo apertura en el transporte público y en algunos centros comerciales, aún siguen sufriendo discriminación, siendo una de las más grandes agresiones que sufrieron en el 2014 cuanto intentó ingresar a la clínica 6 el IMSS y la guardia les impidió su acceso, sacándolos a golpes e insultandolos.

¿Cómo adquirir
un perro guía?
En la zona no existen adiestramientos para perros lazarillos, siendo hasta la Ciudad de México donde se encuentra la escuela más cercana.
Escuela para Entrenamiento de Perros Guía para Ciegos I.A.P., es la institución que se dedica al entrenamiento de estos animales que se dan en comodato a quiénes hayan acreditado su curso de capacitación para poder acceder al perro guía.
Los interesados deben pasar una serie de entrenamientos que tarda un mes; como inicio se les informa todo lo relacionado con la historia del perro lazarillo, para el tercer día se les entrega un perro guía con el que incian su entrenamiento de campo, conviven en una habitación para adecuarse.
Durante la segunda semana, los interesados salen con los perros a las calles de la Ciudad de México; en la tercer semana ingresan a centros comerciales y autobuses.

Perros en
comodato
Los perros lazarillos se entregan en comodato, otorgando a la escuela una cuota de recuperación de aproximadamente 25 mil pesos, que incluye el curso de capacitación y la estancia en la escuela, la alimentación y entrenamiento del perro durante el tiempo que ha tenido de estancia en la escuela, aditamentos que deben llevar.
Debido a que los perros son entregados en comodato, la esporádicamente la escuela realiza visitas sorpresivas a los domicilios de los beneficiarios, para con ello comprobar la buena salud, alimentación y estancia del lazarillo, y la en caso de encontrar alguna deficiencia el animal es retirado del beneficiario y regresado a la escuela de entrenamiento.
Entrenamiento
Después de las cuatro semanas de edad, a los cachorros se les hacen varias pruebas para examinar sus reacciones a nuevos sonidos, entornos extraños, nuevas experiencias, etc. Poco a poco aprenden a caminar con correa, obedecer comandos sencillos y comer e ir al baño en horarios establecidos.
Una vez que ha sido cuidado por una familia adoptiva, al año de edad aproximadamente, el perro debe ingresar a las instalaciones de la Escuela, donde empieza su entrenamiento especializado como perro guía. En esta etapa, con una duración de 4 a 6 meses, el perro aprende a obedecer comandos, a caminar del lado izquierdo, desviando todos los obstáculos, y a portar su arnés, indispensable para su trabajo y que lo distinguirá de los demás perros: es el medio de comunicación entre el perro y su dueño. La persona ciega siente a través del arnés los movimientos que hace el perro guía.
El perro guía aprende además la desobediencia inteligente: decidir no obedecer una orden de su amo si ésta puede ponerlos en peligro.
Los perros aprenden a subir a transportes públicos, encontrar puertas, escaleras, banquetas, sillas, y tener un comportamiento ejemplar en lugares públicos.