Domina lo excéntrico

Agencias

Dirigida por Anna Wintour, la poderosa editora de Vogue, esta fiesta anual de la moda y la cultura se ha convertido en un evento mediático en el cual todos buscan impresionar.
Esta edición, la temática fue “Notes on Camp”, ensayo de la escritora Susan Sontag de 1964, donde describe un estilo exagerado, glamoroso pero pegajoso, irónico pero sincero. Como: “una mujer caminando con un vestido hecho de tres millones de plumas”, ejemplificó en su momento.
El gran show corrió a cargo de Lady Gaga, toda una “camp”, quien lució cuatro vestidos en su entrada gracias al ingenio del diseñador Brandon Maxwell.
La cantante y actriz llegó con una cauda inmensa que era transportada por cuatro hombres en esmoquin con sombrillas.
Más tarde, todo se convirtió en un vestido negro, y luego en uno ajustado en rosa brillante, para finalmente quedar en brassiere y ropa interior.
“El camp tiende a destacar en momentos de inestabilidad social y política. Sus mejores momentos son los 60 y 80”, afirmó el curador de la exposición Andrew Bolton antes de la inauguración.
Wintour, la anfitriona, siguió al pie de la letra el orden del día ya que llegó en un vestido rosa con metálico, con un gran chaleco de plumas, en honor de su amigo, el desaparecido Karl Lagerfeld, para la firma Chanel, con la cual abandonó sus looks austeros de las otras galas.