Mexicana en la cima

Agencia Reforma

Con sólo 28 años de edad, la mexicana Daniela Soto-Innes se convirtió en la Mejor Cocinera del Mundo, según la Academia de The World‘s 50 Best Restaurants.
Al frente de los neoyorquinos Cosme y Atla, de Enrique Olvera, Daniela recibió la distinción que ostentan chefs con una amplia trayectoria, como Elena Arzak, Anne-Sophie Pic, Nadia Santini y Helena Rizzo.
“Lo que más me costó trabajo es entender que está bien ser joven y exitosa, saber que ser joven no tiene qué limitarte para ser mentor de otros chicos de tu edad. Cuando lo entendí, fui mucho más feliz”, señaló Soto-Innes en entrevista concedida en exclusiva para REFORMA.
Aunque ha estado en los fogones desde hace 15 años, la apertura de Cosme en 2014 fue lo que impulsó definitivamente la carrera de la mexicana.
“Siempre he sido la más joven en la cocina. Incluso cuando empezamos Cosme, yo era la jefa de cocina más joven. Poco a poco fueron entrando chavos más jóvenes que yo.
”Me gusta mucho ser joven, pero antes me daba pena; siempre mentía sobre mi edad, porque me daba pena que no creyeran que pudiera hacer las cosas. Tener la misma edad que la mayoría de mis compañeros es increíble, porque no sólo tengo la energía, sino que ya he estado 15 años en cocinas profesionales“, detalló.

Inspiración familiar
Daniela es la primera mujer de su familia que se dedica de forma profesional a la cocina, aunque creció rodeada por los guisos de sus parientes.
”Todas las mujeres de mi familia han cocinado: mi bisabuela, mi abuela, mi mamá… pero por amor, no profesionalmente. Desde chica me pusieron en clases de cocina porque me encantaban“, recordó.
Esta pasión forjó el carácter de Soto-Innes, quien consolidó su talento en academias norteamericanas.
”Me quedé en Estados Unidos porque vi oportunidades y tenía buenos mentores. Trabajé en Texas, en Austin, un poquito en Luisiana, y aprendí cosas que no había conocido en mi casa. Me ayudó empezar en Estados Unidos y luego ir a México, porque tenía otro tipo de disciplina y de mentalidad.
“Hace unos siete años estuve en Pujol. Cuando tenía que volver a Estados Unidos, Enrique Olvera me dijo: ’¿por qué no te vas a Nueva York y abrimos este proyecto juntos?‘”, rememoró.
Ese proyecto fue Cosme, que hoy ocupa el sitio 25 entre los 50 Mejores Restaurantes del Mundo.

Sin miedo al género
Aunque las mujeres no suelen dominar los fogones en la alta cocina, Daniela ha destacado con relativa facilidad.
“No conozco las ventajas de ser hombre, porque no soy hombre. A mí no me ha tocado algo malo.
”He tenido la suerte de tener mentores hombres y todo mundo me ha respetado súper bien y no me han visto ni por mi edad, ni por mi género, sino por mi talento“, puntualizó.
Su trayectoria avala su opinión.
Los cocineros Chris Shepherd, con quien trabajó en el restaurante Underbelly, de Houston, y al que se refiere como el mejor mentor que pudiera desear, y Enrique Olvera, han sido factores clave en su éxito.
”(Trabajar con Olvera) es lo máximo. Es un gran mentor y es una persona súper alegre y divertido“.