Un boleto de esperanza

Alán García
El Mundo de Córdoba

Con la esperanza de “pegarle al gordo” y poder ser uno de los ganadores del premio mayor en Córdoba, desde hace ocho años Manuel Sánchez ha jugado la Lotería Nacional y aunque no ha corrido con la suerte de ganar una cifra mayor, su afición ha perdurado.
En Córdoba se venden alrededor de mil series de boletos a personas que apuestan su suerte diariamente y los adquieren con 40 vendedores de la agencia 3099.
De acuerdo a Manuel, su pasión por la Lotería lo ha llevado a invertir de 40 a 200 pesos cada sábado en busca de su premio, sin embargo, solo ha logrado reintegros.
“He buscado un premio mayor como otros, pero solo juego por costumbre. Solamente he tenido reintegros de 100 o 200 pesos”, dice.
Por su parte, Marisela Mora y Tomás Díaz, vendedores de billetes de Lotería, señalaron que a la actualidad el interés por el sueño de ganar el premio mayor ha disminuido un 20% siendo los adultos mayores quienes recurren con más frecuencia a comprar boletos.
“La venta es menor cada año por la situación que no tiene para comprar o prefieren gastar en otras cosas que en un boleto de lotería”, comentó Tomás Díaz.
Marisela, a sus 74 años, es la cuarta generación de su familia en la venta de boletos. Argumentó que debido a la inseguridad que se vive, las personas que han llegado a obtener algún premio lo han recibido en anonimato.