La Virgen en su casa

Talavera Serdán
Grupo Arróniz

A VISTA PRIMERA, toda el área es un espacio comercial, pero apacible y respetuoso, estacionamiento amplio, restoranes, sitios de comida rápida, vitrinas para colocar velas y hacer oración, y zona amplia donde se truecan Euros por memorabilia sacra. El panorama es imponente a vueltas de carretera bien pavimentada, dada su relevancia como sitio turístico. Está en la cima, entrada tortuosa, de un monte cercano a Éfeso (370 kms de Estambul, ciudad principal situada un 2% en Europa y resto en Asia, línea recta), una de las 12 ciudades jónicas que dan al mar Egeo -observables ciudad (moderna) y mar, desde el camino–, costas turcas, donde, según la tradición, el Apóstol San Juan llevó a la Virgen María después de la crucifixión de Cristo, huyendo de la persecución en Jerusalén, y hasta su bienaventurada Asunción, según los ortodoxos.
EL SITIO, en el que habitan media docena de sacerdotes elegidos por las altas autoridades eclesiásticas, ofrece misa domingos y festivos, para lo que hay dispuestas zonas especiales. Hay altares y una pileta para bautismos grupales. Es considerado una obligación para quien visita Turquía, notorio por centenares de turistas de nacionalidad varia, los camiones de la entrada denotándolas por sus banderas el frente de los autobuses, y el hormigueo humano que provoca sentirnos reconfortados por el aura percibible.
DESCUBRIMIENTO: Una religiosa alemana, Ana Catalina Emmerick, tuvo una visión de María, en su casa, sin nunca haber visitado el lugar, cuya descripción detallada publica posteriormente el escritor Clemens Brentano… En 1891 los sacerdotes lazaristas (Congregación de la Misión) Joulin y Jung del colegio francés de Esmirna creyeron haber encontrado la casa tras leer sobre las visiones de Emmerick.
En 1896, tras la visita del Papa León XIII, la iglesia católica decretó oficialmente que la casa era un monumento para los cristianos. Ha sido visitada por los Papas Pablo VI (julio 26, 1967), Juan Pablo II (noviembre 29, 1979) y Benedicto XVI (noviembre 29, 2006). Todos los años se conmemora el día 15 de agosto, la fiesta de la Asunción de María.
LA CASA ES realmente una pequeña iglesia bizantina, que data, probablemente, según el plano y la técnica de construcción, del siglo XIII erigido sobre los vestigios de un edificio más antiguo, sin prueba arqueológica alguna que haya podido remontarse al tiempo apostólico.
En la capilla, una línea roja separa la parte restaurada de los vestigios originales. Los restos de la estructura descubierta se han fechado en los siglos VI y VII; sin embargo, partes del asentamiento y del carbón hallados en el sitio datan del siglo I. La capilla actual, construida encima de los restos originales, resulta de un trabajo de restauración terminado en 1950. Para transformar al sitio en un ámbito de veneración, la iglesia católica lo declaró lugar oficial de peregrinación.
No me considero tan religioso pero sí creyente y temeroso y agradecido de Dios; lloré tantito en medio de ese fervor-curiosidad, hasta caer en cuenta en que Turquía, el 99% de sus habitantes, es musulmana, su religión es el Islam (más del 80 % pertenecen a la rama sunní); minorías ocupan esa brecha breve, y descubro que sólo un 0,2 % de los turcos creen en otras religiones derivadas de la cristiana (ortodoxa griega -cuyas ceremonias son fantásticas–, protestante, ortodoxa siria y católica), judaísmo, y yazidismo (data de la Oficina de Asuntos Religiosos de Turquía). Y Wikipedia informa, en base a una encuesta de la Comisión Europea en 2005, que el 95 % de sus ciudadanos respondió: “creo que hay un Dios”. En 2015, un estudio publicado por Patrick Johnstone y Duane Alexander Miller, estima que en el 2012 había apenas 4.500 cristianos entre poco más de 82 millones de habitantes.
Ah!, pero la Virgen parece ser un gran negocio -perdonando el cinismo-y si en algo son buenos, y mire que es un país progresista donde no vemos mendigos en las calles, ni gente obesa (el nivel de diabetes es cero, casi igual que la hipertensión), es en vender. Éfeso, tan alejado de la cosmopolita, maravillosa Estambul, conserva ese sitio especial para la cristiandad. A buen precio.
LA IGLESIA católica nunca ha confirmado la autenticidad de la casa, dada la falta de evidencia científica aceptable; sin embargo, la sostiene la bendición del primer peregrinaje que hizo al lugar el Papa León XIII, en 1896, hecho tomado como una actitud muy categórica respecto de la probabilidad de que la casa, en efecto, fuera el hogar pretérito de la madre de Jesucristo. El Papa Pío XII, en 1951, después de la definición del dogma de la Asunción, en 1950, proclamó la casa como “lugar santo”, privilegio que, más adelante, le conferiría, con carácter permanente, el Papa Juan XXIII. Permítame decirle que hasta yo me sentí tan feliz por dentro, que grité del fondo de mi alma, ¡Santa María!. (Con data de Wikipedia, fotos Talavera Serdán, sept. 2018).