Pide Obispo corregir faltas

César Carrillo
El Mundo de Orizaba

La Iglesia católica celebró el ingreso triunfal de Jesucristo a Jerusalén con la conmemoración del Domingo de Ramos realizado ayer en la parroquia de San Miguel Arcángel.
Miles de creyentes católicos se apostaron a la entrada de la Iglesia para la tradicional bendición de Ramos realizada por el obispo Eduardo Cervantes Merino, con esto dando inicio a la Semana Santa.
Con esto inicia uno de los tiempos litúrgicos más importantes de la vida católica, realizándose una procesión desde el exterior dónde se reciben las palmas, al interior del Templo.
Este es el momento en el que Jesucristo es reconocido como el salvador de los Judíos, mientras los creyentes lanzan alabanzas.
El Obispo dijo que es el momento de recordar la sencillez cristiana, las faltas y pecados para enderezar la vida según el plan de Jesus.
“Los grandes prodigios que el señor realizó lo sigue realizando en nuestra Iglesia, es gran prodigio que nosotros construyamos la paz, que reconciliemos la familia, que tengamos la felicidad, que encontremos la paz con nosotros y nuestros hermanos”, dijo.
“La paz significa el triunfo del Señor sobre el egoísmo, el pecado, la muerte, la violencia, todo eso que descompone la sociedad: el chisme, la corrupción, lo que aleja a las familias, esa palma al terminar la misa ponla en tu casa, en tu salita” invitó a los creyentes.
”Qué sea el triunfo del Señor que aclama nuestra familia, que aclamamos como nuestro Dios porque nos aleja del egoísmo, del pecado y de la muerte, que esta palmas hagan nos den humildad, sencillez y una sana relación“, concluyó.