Celebran católicos Domingo de Ramos

Raquel Hernández G.
El Mundo de Tecamachalco

Tecamachalco.- Entre cánticos y rezos se realizó la procesión de “Domingo de Ramos”, en donde cientos de feligreses acompañaron a la imagen de Jesús en su recorrido, hasta llegar a la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, para la celebración la eucaristía. Con esta actividad se dio paso al inicio de la Semana Santa.
Con gran fe y devoción familias enteras se reunieron a las afueras de la iglesia del Calvario, para dar inicio a la Semana Santa, en donde recordaron el pasaje bíblico, donde Jesús entró triunfante a Jerusalén, pues recorrieron las calles del municipio con la imagen y la personificación del Hijo de Dios.
Con la bendición de las palmas y una oración, se comenzó al recorrido que entre rezos, cánticos y alabanzas los feligreses acompañaron con entusiasmo a Jesús en su recorrido.
Las calles de la ciudad se llenaron de júbilo pues señoras, señores, jóvenes y niños caminaron con las palmas entre las manos, pues paso a paso pasaron por los hermosos tapetes llenos de color y adornados con frutas y flores, los cuales fueron el escenario perfecto para la escenificación a este importante evento religioso.
Durante su recorrido más feligreses se unieron a este inicio de reflexión, con la intención de agradecer y recordar el gran amor que Dios tuvo hacia la humanidad.
Esta importante celebración culminó con la santa misa y con la bendición de las palmas, las cuales serán colocadas en los hogares de los católicos.

El mensaje de Domingo de ramos
En una solemne misa precedida por el párroco Andrés Juan Hernández, se recordó la pasión, muerte y resurrección de Jesús y con el salmo responsorial de “padre, por que me has abandonado”, inició el sermón.
Los cientos de católicos estuvieron atentos a este mensaje de amor, donde leyeron la palabras de Dios, recordando el momento en que Jesús fue entregado para salvarnos.
El cura explicó la importancia del Domingo de Ramos e indicó que es tiempo de reflexión, de amor y de unidad entre todos, pues señaló que Dios dejó un claro ejemplo de amor al darnos a su único hijo para salvarnos.
Asimismo dijo, que es un momento de estar en paz y de conversión para ser buenas personas y ejemplos de la fe católica, pues no hay que actuar como el pueblo que crucifico a Jesús.
Posteriormente, un ambiente de paz, amor y alegría se prosiguió con la sagrada eucarística, hasta la bendición de las palmas, que son símbolo del amor, humildad, y de la entrada triunfal de Jesús a nuestras vidas.
Cabe señalar que como cada año, desde muy temprana hora todos los católicos se prepararon con los hermosos adornos y la elaboración de tapetes los cuales fueron adornados con pétalos, flores y frutas.