Balean a familia: Mueren niña y tío

De la Redacción

Un hombre y una niña de 10 años murieron asesinados a balazos ayer en la mañana, en las calles de la colonia Ricardo Flores Magón. Las autoridades reportaron otras tres personas lesionadas, entre ellos un niño de un año. De acuerdo a los testimonios recabados por elementos de la Policía Ministerial, la agresión ocurrió alrededor de las 10:15 horas, en la esquina de la calle 31 y avenida 2. Pedro Argüello Carreón, de 29 años, conducía un automóvil Oldsmobile rojo con placas de Veracruz, en el cual viajaba en compañía de su hermana, Nayeli “N”, de 23 años, quien llevaba en brazos a su hija Danae, de apenas 1 año.

‘Cazados’
Pedro y su hermana llegaron a la entrada de una cuartería y fueron recibidos por Patricia “N”, de 22 años, Amairani, de 10, y Arturo, de 9, quienes abrieron la puerta. Cuando iban bajando de la unidad fueron atacados por cuatro hombres encapuchados, quienes portaban armas de diferentes calibres. “Se escuchó como un estruendo y después parecía que no iban a parar nunca”, contó uno de los vecinos. Pedro murió en el asiento de la unidad a causa de varios impactos de bala, el resto de la familia corrió a refugiarse en los cuartos, sin embargo, Amairani presentó varios impactos de bala, los cuales le quitaron la vida.

Heridos
Patricia, Arturo y la pequeña Danae, permanecieron escondidos en un cuarto mientras llegaban los policías; los tres fueron atendidos por paramédicos de la Cruz Roja, debido a varios impactos de bala que recibieron. La zona fue acordonada más de 100 metros a la redonda por cuatro grupos policiacos. Los vecinos afirmaron que los agresores escaparon sobre la calle 31 con rumbo a la zona industrial de la ciudad. Incertidumbre Decenas de vecinos se fueron acercando a la zona poco a poco, sin embargo, fueron alejados por elementos estatales, mientras llegaban las autoridades ministeriales. Dos peritos criminalistas de la Fiscalía General del Estado (FGE) realizaron las diligencias previas al levantamiento de los cuerpos, los cuales fueron enviados a las instalaciones del Servicio Médico Forense (semefo), donde fueron reconocidos de manera oficial por sus familiares.