Tiene que ser un cuento, solo un cuento… !Tiene que ser…!

Oscar R. Cabrera Solis

En el nacimiento de la democracia en los países, se soportan innumerables formas de gobierno, hasta que se llega a consolidar por el orden de un pueblo con la razón analítica.
Lo que sucede en la gobernanza, es común como lo acontecido en el naciente gobierno electo, postulado por un Partido sin causas sociales, solo con políticas vanas, País donde el rumor de ser, es sin objetividad doctrinaria alguna y filosófica menos políticas públicas.
Política de compadrazgo, de amiguísmo, de intereses personales y de grupo, es lo que sucede en el uso del poder al inicio de sus mandatos sin ningún compromiso político social. Es lo que sucede cuando no se tiene ápice de saber gobernar. Aquí es cuando inicia el cuento: Compadre, ya ganamos la presidencia, ahora que hago. Mira compadre, te deseo la mejor de las suertes. En tu escritorio te he dejado tres cartas como asesoramiento, abres la primera para que te dejen ejercer el poder, la segunda a la mitad de tu mandato y la tercera al final del mismo.
Gracias compadre; sabia que contaba contigo. Pasan los días y el presidente entre dicho y dicho, se le ilumina la mente y se dice: “ Las cartas de mi compadre”. Se dirige a su escritorio y toma la primera carta y le da lectura mentalmente. “Compadre, te sacaste la rifa del tigre, espero que ya tengas tu gabinete”. Indudable está conformado por los chambistas de siempre y el pago de facturas políticas. Mi consejo es que de todo lo que quieras hacer, echale la culpa al anterior presidente; di ante los medios de comunicación que no te dejo archivos, las finanzas en números rojos, no hay patrullas, fue un gobierno de rateros, hicieron obras innecesarias, el pueblo sumido en la pobreza, se adjudicaron terrenos propiedad del pueblo. !Ah! Y eso de la seguridad, compra patrullas, compadre ese es el primer nego. ?La policía? Sigue teniendo la misma policía, total ya están acostumbrados a morir de hambre y a comprar sus uniformes.
!Así compadre! Sigue echandole la culpa al anterior y ponle de tu cosecha. !Cúbrete compadre! El pueblo es jacarandoso, organízale un “Festival”, para hacer un buen distractor; total ese es otro buen nego. Compadre, di que tienes a los empresarios interesados en el progreso de la comunidad. No se te olvide que con ellos también hay nego: Lo del agua, la basura, en fin verás“.
Así lo hizo y citaba a los medios de comunicación para echarle la culpa al anterior gobierno.
Paso el tiempo, se llegó la mitad de su mandato exculpándose de su falta de gobernabilidad.
Se dijo: ”Ahora que hago. Se llegó la mitad de mi gobierno. !Ya se, la segunda carta de mi compadre!“ Fue de nuevo a su escritorio y abrió la segunda carta. ”Compadre, ya estás a la mitad de tu mandato. ?Ya te cansaste de echarle la culpa al anterior? !Seguro tu equipo de trabajo no te ha apoyado! y desde luego no han hecho ningún proyecto. !Menos políticas públicas y sociales! Es el momento de reflexionar“.
Mira compadre, da a conocer que ya los proyectos están en marcha, ya están en proceso de licitación y se va a aprobar el presupuesto, obras para los que menos tienen, tu política es con el pueblo y no con los poderosos.
Bueno compadre ahora si a trabajar. Que tu equipo de trabajo inicie algo, que se vea el quehacer de la maquinaria de tu gobierno. !Suerte compadre!
En lo que se le desempolva la mente y se disque ponen las pilas, el tiempo pasa y se llega el final de su mandato sin lograr nada, absolutamente nada.
?Ahora que hago? -Se dice el gobernante-.
Ya se pasó el mandato de mi gobierno, ninguno de mis colaboradores apoyó la causa, solo la de Ellos. Las promesas no se cumplieron, todo a medias se hizo, puro funcionario improvisado.
Entre pensar y pensar se acordó. !La tercera carta de mi compadre! !Seguro ahí está la solución! -Corre a su escritorio y abre la tercera carta: Compadre, seguro estás preocupado por lo que tienes que hacer ahora que se termino tu mandato; estás feliz porque te serviste con la cuchara grande, la molerá; tus colaboradores chambistas, ya no te hacen caso, van a estar de zalameros en la campaña, para acomodarse de nueva cuenta. Estas solo compadre, te han dejado con el paquete. !Compadre! Mi último consejo. Ponte a escribir tus tres cartas para el que va a ocupar tu lugar y alcánzame en esta paradisíaca isla donde se disfruta de la vida.
Posdata: Compadre no dejes nada, nada. No rompas con la tradición.
Todo lo que aquí se narro, nada tiene que ver con la realidad, es solo un cuento de ficción política, un cuento de pesadilla social.
Nota: Todos los personajes son ficticios y delirios de mi mente loca, de esta, mi apasionada y delirante pluma que siempre me acompaña.

 

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