Teje anhelos en cada obra

Andrea Castillo
El Mundo de Tehuacán

Desde los 9 años teje la palma para conmemorar el Domingo de Ramos, a esa edad era solo por un gusto, por curiosidad, por aprender, hoy lo hace por necesidad, ya que busca generar recursos para ayudar a su padre, quien fue diagnosticado con una enfermedad, la dibetes.
“No está muy enfermo que digamos, pero no quiero que se ponga peor”, indicó Mariana Santos Ramírez, artesana, quien ayuda a su mamá en la elaboración de las palmas, las cuales son bendecidas ante el inicio de la Semana Santa.
Agregó que aunque ella trabaja para generar aunque sea un poco de ingresos en sus casa, su papá también lo hace, lo cual provoca que se sienta orgullosa de él.
Aunque las palmas solo son requeridas una vez al año, los 364 días restantes los destina a realizar otros detalles, como la decoración de las vainas de las jacarandas, árbol muy representativo por estas fechas.
Días antes del Domingo de Ramos, su familia se prepara con la compra de las palmas, las cuales les pueden llegar a costar un peso con 50 cetavos, el tiempo invertido para la elaboración de cada una es de 30 minutos o 45, al día puede llegar a elaborar hasta siete.
Al tejerlas, desprenden un polvo blanco, sin embargo, no causa daños a la salud, pero sí muestran el trabajo realizado, ya que la cantidad de este polvo mostrará el número de palmas que se han elaborado.
Para Mariana, el significado de la Semana Santa representa tristeza pero también alegría, “ya que es una manera de recordar a Dios, a alguien que dio la por nosotros” expresó.