Juárez contra los conservadores capitalistas

Marzo un mes lleno de fechas históricas.
8 y 21 de Marzo marcan dos acontecimientos nacionales. En el caso de Benito Juárez, su lucha fue en dos dimensiones. Contra los conservadores de derecha dentro del país, y los invasores imperialistas, que venían de ultramar, es decir los franceses.
Los conservadores mexicanos (clericales y civiles, acaudalados banqueros, mineros y terratenientes), veían al resto de los ciudadanos como “indios pata rajada”, incapaces de poder gobernarse, por tanto había que traer un príncipe de “sangre azul”, para dignificar (blanquear el país), por ello trajeron a Maximiliano y Carlota, representativos de la nobleza europea.
Juárez un zapoteco (moreno, de baja estatura, de rasgos indígenas, pobre y huérfano de padre y madre), que estudió leyes, recorrió el país en su lucha contra el pensamiento y conductas conservadoras, que estaban a favor de preservar una “casta divina” de acaudalados y hombres de negocios.
El país lo tenían repartido entre unos cuantos (como hoy sucede en todo el territorio nacional).
La iglesia católica siempre estuvo de parte de los ricos y poderosos (García Cantú; 1985).Predicaba la justicia pero practicaba acercamiento con los que ejercían injusticias.
Juárez luchó contra ellos, por eso no lo quieren ni ver en pintura. Millonarios terratenientes y alta jerarquía eclesiástica se unieron contra el pueblo, lo despreciaron y humillaron, se pusieron del lado del invasor europeo (ver recibimiento y misa que les hicieron en la catedral de Puebla), por ello la Guerra de Reforma (1859-1862), conocida como la Guerra de los Tres Años.
En el libro “Noticias del Imperio” de Fernando del Paso (Diana; 1995), queda claro toda la fundamentación histórica de la figura del llamado en esa época el “indio Juárez”, así le llamaban los millonarios al presidente Benito Juárez, hombre ilustre y sencillo como pocos presidentes ha tenido México.
Cuando murió en 1872, su fortuna no rebasaba los cien pesos, una casa rústica y un pequeño rancho. Sus hijos murieron en el extranjero, ni siquiera pudo estar con ellos, con su familia en momentos de dolor.
La lucha de Juárez fue por una “Transformación de la Nación”, digamos fue una especie de “III Transformación de la República”. Separa el Estado de la Iglesia y en su periodo se forjan las Leyes de Reforma.
La Iglesia católica controlaba el 80% de la riqueza nacional (tierras, capitales, casonas, haciendas), era prestamista, usurera, actuaba sin principios. El pueblo estaba muy empobrecido, trabajando para mantener una cauda de holgazanes que disfrutaban de la vida, con viajes, propiedades y banquetes (cualquier similitud con los tiempos actuales es mera coincidencia). El carruaje fue el símbolo de un gobierno itinerante que recorrió la nación entera invitando a los mexicanos a no abandonar la lucha nacional.
Ni patrioterismo ni populismo en la vida y visión política de Juárez. Sus detractores le buscan hasta debajo de la cama fallas, no las encuentran. Le recriminan haber estado mucho tiempo en el poder, pero era necesario (ni modo que en plena Guerra de Reforma, convocara a elecciones pacíficas, ingenuo pensarlo).
A diferencia del dictador y asesino Porfirio Díaz, Benito Juárez nunca mando matar a nadie para perpetuarse en el poder. Los conservadores contemporáneos de hoy (Fox, Calderón, PAN, PRI, PRD, Iglesias de todo signo), han intentado equipararlo con el represor Porfirio Díaz (cuya estatua deberá retirarse tarde o temprano de Orizaba, la denigra).
En su libro “Los bienes terrenales de la Iglesia” del historiador Jean Meyer (S. XXI; 1995), se redacta una lista extensa de todas las propiedades en manos de los acaudalados conservadores y, por supuesto la Iglesia católica. Ahí están las fuentes documentales, para consulta y estudio.
Desde sus orígenes este país ha sido discriminado y orillado a la pobreza. Juárez fue un hombre de su tiempo. Respondió a los grandes problemas que la Nación exigía resolver. Las Leyes de Reforma elaboradas junto con un grupo de notables liberales, marcan la separación y el control de la Iglesia católica que tenía mucho poder. La educación laica, no confesional fue bandera insignia de su época. En Orizaba su estatua en una calle principal recuerda su legado.
Con un grupo de profesores y militantes de izquierda, hicimos una guardia de honor durante unos minutos, lo recordamos como gran héroe nacional y alguien dijo unas palabras. 21 de marzo, fecha de su nacimiento en Guelatao Oaxaca.
Los conservadores actuales (PRIAN, PRD, MC, los millonarios y acaudalados de siempre, no lo quieren), lo mismo pasa con las iglesias de todo signo. Su grandeza es tanta que nos llega hasta el día de hoy. En su tiempo lo quisieron hacer sacerdote, pero su vocación era ser abogado y lo llegó a ser de la Nación.
Juárez murió pobre sin propiedades millonarias, residencias palaciegas (casitas blancas), sin haciendas (Fox), sin esclavos, ni cajas de caudales (equivalentes hoy a las cuentas bancarias de los políticos del PRIAN, PRD, MC). El “Indio Juárez” como le llamaban con desprecio los ricos de su tiempo, nos dio soberanía nacional y dignidad frente a los invasores.
Por ello, el actual presidente de México, lo toma como ejemplo de vida y conducta política. Juárez logró la “República Restaurada”, le costó persecuciones y calumnias. ¡Los grandes hombres son imperecederos!
En otros asuntos de la ciudad, preocupados estamos por la imposición arbitraria que se quede la estatua del dictador Porfirio Díaz en un parque público.
El presidente municipal desobedeció al cabildo de los acuerdos votados previos a la “concertación a modo”. Eso es ilegal, pues hubo desacato a un mandato del cuerpo colegiado municipal. Se puede impugnar ante el Tribunal de Justicia de Veracruz (cualquiera puede hacerlo) y estoy seguro, el caso se gana. Si se quiere ir más allá, se puede solicitar al Congreso del estado, el desafuero y destitución del presidente.
No se puede dar “borrón y cuenta nueva”, este hecho delictuoso debe tener un castigo. Los ciudadanos no podemos seguir tolerando imposiciones ni autoritarismos de la derecha del PRIAN en Orizaba.
Siempre ha sido lo mismo, desde el año 2008. Lo mismo pasa con el Planetario que se quiere construir en Foro Orizaba. Lo primero que tiene que hacerse, es aclarar: ¿Quién es el propietario de Foro Orizaba?, ¿el Ayuntamiento o una asociación civil?
No se puede seguir invirtiendo dinero público, se dice serán unos 25 millones de pesos, para ser administrados por agentes privados, que lograran beneficios mercantiles. Es necesario que el Cabildo tome en cuenta que no hay claridad al respecto ni información en el portal de Transparencia. Foro Orizaba debe ser administrado directamente por el ayuntamiento y no por “concesionarios” privados, que se benefician del presupuesto público. Esta es otra arbitrariedad que se está cometiendo contra el municipio.
No hubo dinero para mover la estatua del dictador Porfirio Díaz fuera del parque público, pero sí hay proyecto de inversión millonario, para ser “aterrizado” en un espacio propiedad del Ayuntamiento, pero que administran particulares, ¿dinero público para negocios privados?
Los tres regidores de izquierda tienen la responsabilidad de poner en el orden del día del próximo Cabildo el debate, aclaración y rechazo sobre este asunto. No se debe autorizar un centavo al proyecto del Planetario (con todo lo bueno que este tenga), si no se aclara la cuestión de qué tipo de asociación privada, nombres de sus integrantes, currículum, actividades a las que se dedican, las personas que la constituyen, su situación fiscal.
Grupos de abogados opinan, a su vez que estamos cayendo en un “despotismo” propio de los tiempos de los emperadores. Esto no lo debemos permitir, demerita la esencia de la democracia representativa municipal.
Los medios de información deben estar atentos a estos asuntos que implican involucramiento del presupuesto. El dinero público no debe pasar a enriquecer los negocios privados. Si no hacemos algo al respecto, mal estaríamos con nuestra conciencia.
Es mi opinión sobre el tema ¿Cuál la de ustedes, atentos lectores de Diario El Mundo?

*Politólogo (UNAM. BUAP).
Catedrático. Investigador
Universitario.

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