La IV transformación de la República

¿Qué es la cuarta transformación de la República?, ¿qué significa el principal eje rector del gobierno de izquierda del presidente López Obrador?, ¿cómo debemos entender este concepto político de sustento nacional?. Son las preguntas evidentes que todo mexicano nos hacemos. Veamos si podemos aclarar un poco.
Si repasamos las etapas de la historia de México, las que han cambiado conductas y formas de pensamiento de manera radical, estas han sido tres. La guerra de Independencia (1810), la guerra de Reforma (1857) y la Revolución de 1910. Cada una se realiza en contextos concretos, dadas las desigualdades de muchos y las conveniencias de pocos.
En las tres grandes etapas enumeradas, encontramos a los liberales (artistas, escritores, profesores de pensamiento socialista, marxista y libres pensadores) y, los conservadores (extranjeros invasores, iglesia católica, banqueros, latifundistas, terratenientes, caciques, hacendados, esclavistas). En la anterior definición coinciden historiadores de la talla de Daniel Cossio Villegas (Colmex), Gastón García Cantú y Patricia Galeana (Archivo General de la Nación).
Tres transformaciones impulsadas por el pueblo de México, junto a sus caudillos dirigentes. Hidalgo, Morelos, Josefa Ortiz de Domínguez, Leona Vicario en la Independencia; Juárez y el grupo de liberales ilustres (Santos Degollado, Guillermo Prieto, los hermanos Lerdo de Tejada); y en la Revolución, los hermanos Flores Magón, los Serdán, Zapata, Villa, Madero, Pino Suarez, Felipe Ángeles. Todos encabezaron transformaciones sociales radicales que hicieron “corte histórico” en la vida nacional.
Es probable no estemos entendiendo el tema de la “IV Transformación de la República” qué encabeza el presidente de México. López Obrador ha propuesto y los mexicanos aceptado (votado en elecciones), el programa de cambiar la “correlación de fuerzas” de unos cuantos millonarios, sobre millones de empobrecidos trabajadores de salario mínimo.
El 1% de la población en México, concentra el 80% de la riqueza nacional vía empresas, líneas de aviones, hoteles, transporte de pasajeros y carga, edificios corporativos, aseguradoras, afianzadoras, créditos financieros (Esquivel; 2017). El 90% de la población nacional sobrevive con el 20% de la riqueza que se produce anualmente en el país, medida en el Producto Interno Bruto (Esquivel; 2017). ¿Es esto justo y equitativo en un país de desempleados y subempleados?, ¿en un país donde el 60% de la población está en edad de tener un trabajo digno, con prestaciones y buen salario y no lo tiene?, ¿donde la corrupción abarca el 7% del PIB nacional (2000 – 2018)?, ¿donde hay 16 millones de jóvenes entre 18 y 35 años sin empleo ni posibilidad de estudiar siquiera una carrera técnica?, ¿donde las prisiones federales y estatales están sobrepobladas al 200% permitiendo todo tipo de chantajes y corrupciones? Por ello el Programa Nacional de Gobierno denominado “IV Transformación de la Republica”.
Por supuesto que el programa no gusta a la clase dominante, a los acaudalados millonarios (entre ellos Carlos Slim), quien se hizo el hombre más rico de México (en su momento del mundo capitalista), gracias al “regalo” que le hizo su tocayo Carlos Salinas de Gortari (PRI), al entregarle la empresa Teléfonos de México, que era empresa del Estado (es decir de todos los mexicanos, por ello teníamos bonos de Telmex al portador), gracias a eso, este oscuro personaje, se hizo multimillonario. No fue su talento y esfuerzo lo que lo llevó a la cima, fue la transa y la concesión a costa del esfuerzo de los mexicanos. Por ello se hizo rico este personaje.
La “IV Transformación de la República” ha enfurecido a los acaudalados de siempre, a los prestanombres, a los sacadores de dinero del país cada vez que ven amenazados sus intereses económicos. La “IV Transformación de la República” tiene cómo sustento el pasado histórico de México, sus héroes, sus batallas contra invasores extranjeros y, hoy contra el capitalismo imperialista que se ha apoderado de México, vía el grupo del PRI, quién a 90 años de controlar el país, lo ha entregado a los capitalistas extranjeros. Por ello la lucha actual del presidente Obrador y el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), abarca millones de mexicanos, dispuestos a sacar adelante este proyecto nacional.
La “IV Transformación” es ideológica, política, económica, cultural, ciudadana y vecinal, abarca los tres órdenes de gobierno (federal, estatal, municipal) y los tres poderes de la unión (ejecutivo, legislativo , judicial), este último se resiste a transformarse, a dejar su corrupción y privilegios (altos sueldos), pero la “IV Transformación” va en camino.
A nivel municipal se debe impulsar la “IV Transformación de la República”, los vecinos tenemos que organizarnos para derrotar (jurídica y políticamente) las élites dominantes que controlan la riqueza en los municipios de México. Esa es la tarea que nos compete en este momento. Por ello la lucha por el retiro de la estatua del dictador Porfirio Díaz, es inminente, representa la oligarquía financiera y política de la región. El cabildo aprobó y ratificó su retiro y no se ha cumplido su mandato por el titular del ayuntamiento (presidente municipal), luego entonces, hay un “desacato a la ley municipal”, que lo llevaría a perder el empleo público y la síndico asumiría el cargo (si el cabildo desconoce al presidente y el Congreso aprueba tal decisión). No hay que alegar pretextos, los ciudadanos queremos ver la estatua fuera del municipio, es una afrenta a la historia nacional. Que se regale, se tire o se venda no es asunto que importe. Lo que interesa a la municipalidad es que se acate el mandato del cabildo legalmente constituido.
La “IV Transformación de la República” no acepta imposiciones que vayan contra la democracia participativa, el cabildo votó, en tiempo y forma, apegado a la normativa y la… ¡Estatua debe retirarse de la plaza pública!
La estatua representa la ideología de la represión y el autoritarismo en México. Contra ello luchamos desde la universidad, la calle, la fábrica, el taller, la escuela. Las autoridades deben darse cuenta que van contra corriente. Su imposición no procederá. Los regidores y síndico municipal han ratificado su voto y con ello han decidido lo que los ciudadanos de Orizaba queremos. Que se acabe el autoritarismo y la represión a indígenas y vecinos del lugar. No más proyectos de “relumbrón” cuando hay necesidades que no se solucionan, por ejemplo tener agua al 100% potable que se pueda beber de la llave (lo que implica cambiar toda la tubería municipal vieja y corroída, asear la planta potabilizadora y tener nuevos filtros purificadores), con ese proyecto de “Agua sana para beber”, los ciudadanos estaríamos ahorrando cientos de pesos al año, en la compra de garrafones de 20 y 30 pesos cada uno (negocio de la privatización del agua en México que ofrece utilidades millonarias a empresas subsidiarias de Coca cola y Bonafont).
Urge en Orizaba, agua potable para beber de la llave (grifo, bebederos escolares, parques, mercados), cómo en Europa, EE.UU. y Canadá. ¿Por qué tenemos que pagar doble el agua en el municipio? Pagamos al ayuntamiento cada año (con incrementos), pagamos al vendedor de garrafones. Contra esto va la “IV Transformación de la República”. Es mi opinión al respecto. ¿Ud. que piensa, atento lector de Diario El Mundo?

*Politólogo (UNAM. BUAP).
Catedrático. Investigador
Universitario.

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