Sin recursos Conagua para limpiar las presas

Yamilet Gámez
El Mundo de Orizaba

Ciudad Mendoza.- Debido a la facilidad con la que se llena la presa retenedora de sólidos “El Infiernillo” y a la premura por las lluvias, es necesario que los Ayuntamientos y organismos suman esfuerzos para los trabajos de desazolve, no obstante, algunas dependencias dijeron no tener recursos para apoyar.
La tercer reunión previa al inicio de la limpieza de las presas retenedoras de sólidos en la barranca El Infiernillo perteneciente a Maltrata, se llevó a cabo en las instalaciones de Sala de Cabildos del Ayuntamiento y concluyó con un recorrido aguas arriba de la presa desazolvada el año pasado.
A 13 años de la construcción de las presas retenedoras de sólidos, han sido tres las limpiezas realizadas; la última se efectuó del 20 de marzo al 22 de mayo de 2018, período en el que se logró la extracción de 21 mil 444 metros cúbicos de materiales, lo que representó tres mil 574 viajes de camiones tipo volteo, quienes retiraron arena, grava, rocas y otros materiales que arrastran las corrientes al río Chiquito.
Logrando la liberación de material pétreo de 56 metros de ancho, por 24 de largo y cuatro metros de fondo, de los 15 metros que originalmente tiene la re presa mayor.
Se estima que el 15 de mayo iniciará la temporada de lluvias, sin embargo, Pemex manifestó que una de sus unidades de maquinaria pesada fue vandalizada y la otra que apoya, está en reparación y deberán solicitar información con la dependencia nacional para que puedan hacer uso del equipo que participaría en los trabajos de desazolve.
Los integrantes de Conagua que asistieron a la reunión señalaron que no cuenta con recursos disponibles en este año para respaldar los trabajos y únicamente estaría apoyando con los permisos correspondientes para dichos trabajos, señalando que son las autoridades municipales los primeros respondientes a los efectos de los fenómenos meteorológicos.
Un señalamiento que hicieron los miembros de Conagua es que así como el paso de agua en la zona alta alcanza los más de 50 metros de ancho, en la zona baja hay reducciones de hasta tres metros que originan un cuello de botella y modifican el flujo de agua, lo que podría traer afectaciones en las zonas urbanas.
Se propuso la construcción de un muro, dicha obra con costo de más de 4 millones de pesos para presentarlo ante dependencias federales, pero este llevaría unos cinco años de gestión y liberación de recursos, no obstante, de momento será Pemex quien determine la fecha de inicio vía oficio a los Ayuntamientos participantes.
Las autoridades concluyeron que lo más conveniente de momento sería el aterrizar un sistema de alerta temprana para avisar con un tiempo de anticipación de una hora a la población de zona baja en caso de existir riesgo por inundaciones.