Mujeres entronadas, flores aceradas

Talavera Serdán / Quésto y Quel´otro

PARA SEGUIDORES del fenómeno literario-televisivo basado en la epopeya de George R.R. Martin, “Juego de tronos”, que escriben para tevé y dirigen, sin contar a los actores, centenares de humanos, capturando millones de espectadores (sáqueme del conteo), antes del inicio de su temporada final (creo que la 8ª), la productora-exhibidora HBO ya prepara una precuela…
ENTRE LOS RESIDENTES nuevos (por lo pronto en el capítulo piloto) están mi admiradísima Naomi Watts (21 Gramos, King Kong, “Gypsy” en Netflix) y la distinguida actriz británica Miranda Richardson. Detalles de los personajes no se divulgan aún para ninguno de los nuevos inquilinos hasta que entre en producción este mismo verano, pero se ha descubierto que el rol de miss Watts es socialité carismática que esconde un secreto oscuro… Watts, Josh Whitehouse, Naomi Ackie (que aparecerá en la siguiene franquicia de Star Wars), Denise Gough (“Guerrilla,” “Ángeles en América”), Jamie Campbell Bower (Twilight, “Mortal Instruments”), Ivanno Jeremiah (“Black Mirror”), Georgie Henley (Las Crónicas de Narnia), y Toby Regbo (Bestias Fantásticas: los Crímenes de Grindelwald), ya están amarrados para su participación…
NO CREO QUE LO CREA, lo que me importa un rábano, pero mensualmente recibo un “Shirleygram”, o telegrama de nadie menos que la ganadora del Oscar Shirley McLaine (La Fuerza del Cariño/Terms of Endearment), que en el pasado semi remoto nos ha dado el placer de su compañía en clásicos como El Tercer Tiro, de Hitchcock (su debut), La Vuelta al Mundo en 80 Días, El Apartamento, Irma la Dulce, Mi Linda Geisha, Momento de Decisión, Postales de Hollywood y siete decenas, y que ya ochenteando hace una parte breve y notable en la saga británica de “teli”, como le dicen por allá, en el rol de la imperiosa millonaria Martha Levinson, suegra del propietario de “Downton Abbey”, con sabrosos enfrentamientos verbales con la igualmente opinionada e mordazmente ingeniosa Viuda Condesa de Grantham, la inefable Dama Maggie Smith; muy probablemente la recuerda, pues Shirl (así la llamo cuando tomamos el té) es el tipo de mujer que deja huella…
OTRA MANERA que dejó de cómo hacerlo es proclamando su creencia firme en la reencarnación, y sus “viajes” a otros tiempos y lugares, sobre lo que ha escrito libros. En sus “Shirleygrams” nos lega pensamientos positivos de su percepción sobre el mundo cambiante, dejando caer de cuando en vez gotas sobre su “otra vida” en los personajes que ha interpretado, como la vidente Madama Sousaska, otro de sus roles Oscar nominados… En su más reciente SG narra… “mediados de abril es el 10º Festival de Cine Clásico de Turner Classic Movies (TCM) en Hollywood. Mostrarán Magnolias de Acero, ¡a 30 años de su debut! (me parece que fue el mes pasado).
Al respecto TCM escribe:”Los lazos de amistad (de esas mujeres aceradas del sur de los EU) evocan risas y llanto en la adaptación de la pieza exitosa de Robert Harling… un actor luchando por subsistir cuando su hermana muere por complicación con diabetes (en el film, el personaje lo encarna una joven Julia Roberts, ganando su primer mención Oscar. Nota del cronista.) A sugerencia de un amigo, Harling aprendió a enfrentar su dolor escribiendo sobre ella, y diez días después había producido un tributo a las potentes, inteligentes y a menudo mujeres excéntricas de su pueblo natal, Natchitoches, Louisiana (otras de estas damas eran Sally Field, Olympia Dukakis, Dolly Parton -la dueña del único salón de belleza–. Daryl Hannah). El productor Ray Stark vio el montaje de la obra en su exitosa temporada fuera de Broadway, y atrapó los derechos para filmarla. Llamó al director Herbert Ross (Momento de Decisión, La Chica del Adiós) para que la viera, y el proyecto se convirtió también en una forma de que Ross enfrentara el dolor por la pérdida de su espossa.“
HABLA SHIRLEY: ”Estoy invitada a participar (en la función de TCM) con mi querido amigo Bobby Harling. Es un maestro cuenta-cuentos, haciendo algo con lo que cualquiera de nosotros puede relacionarse con, y a una manera personal. Su entendimiento de las notables mujeres que lo rodearon hizo esta historia mucho más fuerte… Amé encarnar a Ouiser Boudreaux -la excéntrica millonaria que “ha pasado encabritada los últimos 30 años”–. ¡Qué rol tan completo… qué mujer tan encantadora!.“