Tehuacán: El proyecto de gasolinera en la colonia Aquiles Serdán

Juan José Hernández López*

Resulta interesante abordar este tema, ya que muchos ayuntamientos confunden su obligación, autonomía y alcance para otorgar permisos, algunos de ellos se justifican en un Plan de Desarrollo Urbano Municipal, otros lo hacen mediante una vinculación de ordenamiento estatal y otros bajo el consenso social.
La realidad es que los lineamientos para el desarrollo de gasolineras (estaciones de servicio) y las especificaciones técnicas para la fabricación de los tanques de almacenamiento y equipos son cada vez más estrictos lo que reduce los riesgos, sin embargo; es necesario que la autoridad municipal y la empresa o propietario aclaren las dudas y paradigmas que existen sobre este proyecto bajo un compromiso socialmente responsable.
En este sentido ¿este proyecto debería llevarse a cabo? Para responder a esta pregunta desglosaremos algunos vacíos que existen en el proceso de gestión que no han sido aclarados ni consideradas por la autoridad:
1. En la administración 2011 – 2014 hubo una negativa para que se desarrollara el proyecto por parte de esa administración gubernamental.
2. El 31 de marzo del 2015 ya se le había notificado a la autoridad por parte de los vecinos la inconformidad que existía por el desarrollo de este proyecto.
3. El cabildo de fecha 29 de noviembre del 2016 aprobó el proyecto e indicó que era necesario tomar en cuenta la opinión de la sociedad.
4. La solicitud de los vecinos para cancelar el proyecto fue el día 5 de diciembre del 2016 donde se entregaron cerca de 900 firmas de inconformes, sin embargo; la autoridad municipal indicó en la respuesta 019/2017 que esas firmas no eran un requisito para la procedencia de la construcción de la gasolinera, incluso mencionó que desconocía si alguna dependencia solicitó la firma de los vecinos como requisito fundamental al propietario, lo que contradecía lo indicado en la respuesta 021/2017 de fecha 11 de abril 2017 donde la Dirección de Desarrollo Urbano indicó que 50 personas firmaron de conformidad.
5. Que no se hizo público el estudio de impacto vial que debería estimar las áreas de amortiguamiento para la zona de maniobras, control de tráfico y zonas de resguardo vial.
6. Que el Programa de Desarrollo Urbano Municipal y el Atlas de Riegos Indican que las gasolineras tienen un riesgo latente de una explosión, con un radio de acción de un kilómetro
7. Que el estudio de impacto social entregado a la Secretaría de Energía (SENER) incluía una factibilidad de Protección Civil para la construcción del proyecto otorgada por el ayuntamiento de Puebla.
8. Que la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente (ASEA) del Sector Hidrocarburos a través de la Dirección General de Integración y Evaluación mediante Oficio ASEA/UGI/DGIE/0357/2017 señala que sus resoluciones se refieren única y exclusivamente a los aspectos ambientales de las obras y actividades ingresadas, por lo que las mismas NO CONSTITUYEN un permiso o autorización de inicio de obras, así mismo indican que las resoluciones no reconocen o validan la legítima propiedad y/o tenencia de la tierra
Entonces, al existir dudas en los vecinos, confusión en las gestiones, contradicciones en lo indicado por la autoridad y por lo anterior, este proyecto no debería continuar, el problema como ha sucedido en otras administraciones municipales, es que no analizan adecuadamente un proyecto de mediano y alto impacto, limitan la opinión vecinal, no aclaran las dudas y lo más lamentable, confunden sus alcances legales deslindándose de su responsabilidad.

*Presidente del IGAVIM Observatorio Ciudadano

 

 

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