Rescatan 4 cuerpos más de Río Blanco

Jessica Ignot
El Mundo de Orizaba

Otros cuatro cuerpos desmembrados fueron rescatados ayer del campo de las fosas clandestinas ubicadas en Río Blanco, trabajo realizado por el Colectivo de Familias de Desaparecidos Orizaba-Córdoba y servicios periciales.
Con este hallazgo, suman ya 10 cuerpos rescatados en total, cuatro el 2018 y el resto en la última semana.
Todos fueron desmembrados y enterrados a gran profundidad.
En rueda de prensa, al fundadora del colectivo, Araceli Salcedo Jiménez dijo que los trabajos continuarán por varias semanas más ya que se tienen localizadas cuatro fosas más.
Los trabajos los realizan expertos en criminalística, arqueología y antropología forense, de la Fiscalía General de la República, la Fiscalía General de Veracruz y también cuentan con el apoyo de los ayuntamientos de Orizaba y Río Blanco.
Salcedo Jiménez señaló que las fosas de la colonia Venustiano Carranza muestran que un “Veracruz que sangra a borbotones por las venas de los hijos e hijas arrebatadas de sus familias y de la comunidad”.
“Somos testigos de un Veracruz que se está despedazando, que se está desmoronando frente a los ojos de todos nosotros, frente a los ojos de las autoridades y frente a los ojos de los ciudadanos”, comentó.

“Campo de exterminio”
El 28 de febrero de 2019, el colectivo regresó a Río Blanco donde halló seis cuerpos más.
Se estima que habría más cuerpos enterrados pues están trabajando con cuatro fosas que dieron positivo a restos humanos, pero que aún no los han sacado.
De los 10 cuerpos que han rescatado en total, uno ya fue entregado a sus familiares y ese fue rescatado en noviembre del 2018.
Consideró que la labor es titánica debido a que han descubierto mucho dolor y “con terrible tristeza se puede decir que este es un verdadero campo de exterminio”.
Recordó que esta ubicación se las dieron hace un año a través de una nota anónima, en ese entonces señalaron que este cerro era un “campo de exterminio” porque no solamente iban a encontrar a una persona sino a muchas más.
Se trata de un terreno extenso y de muy difícil acceso, pues deben de subir entre 350 y 400 metros para llegar al lugar de aproximadamente una hectárea de extensión.
Relató que en cada jornada de búsqueda bajan del cerro no solamente con cansancio físico sino también con cansancio moral de la tristeza de ver esas fosas y ver restos humanos que están sacando uno a uno desmembrados.

Trabajo en
coordinación
Explicó que las fosas van en continuidad, escasamente las separan dos o tres metros entre una y otra. Se habla de una inhumación en serie y que el terreno aún es usado por la delincuencia organizada.
Señaló que continuarán haciendo gestiones ante la FGR y la FGE para que sigan apoyando con peritos y personal especializado para el trabajo en las fosas clandestinas.
Detalló que están trabajando con una célula que está conformada por antropólogos forenses, arqueólogos forenses, video y fotografía, criminalistas y binomios caninos“, concluyó.