Cuesta obesidad más que robo de gasolinas

César Carrillo
El Mundo de Orizaba

La obesidad se ha convertido no sólo en un problema de salud pública sino también de gasto oneroso para la sociedad y el gobierno que supera por mucho el gasto que genera el robo de combustibles.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reveló que la obesidad y todas sus consecuencias tienen un costo de mil 800 millones de dólares al año, mientras que el robo de combustibles ronda alrededor de los 900 millones de dólares.
El médico Adrián Arellano, presidente de la Asociación de Médicos Generales explicó que los gastos que desembolsa el gobierno federal para el combate de esta problemática inician con un enorme despliegue de consicentización ante los medios de comunicacion, así como campañas de prevención que se encuentran constantes.
Sin embargo los verdaderos gastos de una problemática que se pudiera prevenir inician una vez detectada la enfermedad.
La OMS advierte que en México el gasto en salud no es sustentable, pues lucha contra una enorme cantidad de enfermedades crónicodegenerativas, y sus consecuencias, lo cual es un gasto creciente, cuando se podría prevenir con reducciones de peso.
Sin embargo esto lejos de mejorar, se incrementa de la mano con el incremento de productos ultraprocesados como bebidas azucaradas, galletas, cereales, frituras.
“Es un problema de salud que viene generando otras problemáticas y que van a afectar a nivel individual, social, con costos a las instituciones, le cuesta al Seguro Social, Issste, y a las personas en su presupuesto individual o familiar”, explicó.