Las grandes crisis blancas

Tomas Setién Fernández
El Mundo de Orizaba

Ni los paladines. casi siempre otrora vencedores de las guerras más cruentas, lograron solucionar los graves problemas de crisis deportiva vividas en su historia por el equipo del Real Madrid.
No librándose de ello ni siquiera el esfuerzo y tesón de uno de sus grandes jugadores, para muchos el mejor y el número uno, Alfredo Di Stefano, mismo que al momento de asumir la dirección técnica de su equipo amado en el año de 1982, sin terminar de derramar el vino tinto sobre la mesa, no pudo hacer campeón a los albos en nada, conformándose con la obtención de subcampeonatos de norte a sur y de este a oeste.
Es decir, el inolvidable Alfredo, ido de este mundo en el 2014 a la edad de 88 años, solo aspiró con la vara de mando en la mano a ver desde lejos el fulgor de la liga, de la copa, y de los diversos torneos europeos.
Aunque en honor a la verdad su liderazgo en la banca duró bien poco, solo unos 15 partidos, desde que substituyendo al galés John Benjamín Toshack, tomó el mando.
Siendo el caso del entrenador Toshack digno de una tele novela, ya que después de haber hecho campeón de liga al Madrid, solo le dieron once partidos la directiva alba en el siguiente torneo, terminándolo por despedir.