Reyes del Barrio: Orgullo de San Nicolás

J. Antonio Marín
El Mundo de Córdoba

El número once vive pegado en su dorsal. Es una especie de homenaje a su madre y a su esposa. La primera, pilar fundamental en su vida que falleció un 11 de mayo, la segunda es la madre de sus tres hijos y la conoció en esa misma fecha.
Lucio Armando Bonilla Velázquez, o como mejor le dicen en las canchas de toda nuestra región: Mochis. Crecio y comió futbol desde la cuna, y le ha entregado más de 30 años de su vida a este deporte. El que él considera el más hermoso del mundo.
Su historia comenzó como la de cientos de niños que inician en el futbol infantil como mera distracción y fue madurando con el pasar de los años, y con el aprendizaje que día con día se va ganando en una cancha de futbol.
Su padre también de nombre Lucio, sus hermanos Israel, Daniel y Arturo y el propio ‘Mochis’ han desfilado por todas y cada una de las canchas de Córdoba.
Pero Lucio dio un paso más allá y durante un tiempo persiguió el sueño del profesionalismo. Así sumó minutos, goles, tristezas y alegrías con los Potros de Fortín, Caballeros de Córdoba, UGM, Albinegros de Orizaba, Azucareros y Gallos. Todos sus equipos durante su periodo como futbolista profesional.
Tras dejar de lado el sueño continúo sus estudios universitarios y se dedicó al futbol de aficionados o amateur. Ahí su figura como un fino defensa central terminó por explotar.
Y es que Lucio Bonilla ha vestido las playeras del futbol amateur más reconocidas de los últimos 20 años. Desde su amado Toros D‘Stanic -un equipo en el que mayoría de sus jugadores eran familiares-, pasando por Chivas Huatusco, Farmacias Providencia, San Miguel Tomatlán, Cañeros, Toros Millán, Chutada y Gorpi FC.
Su peregrinar por el futbol amateur le ha dado un lugar en la historia del futbol local. Pero Lucio más que eso al futbol le agradece las amistades brindadas a lo largo de sus 34 años de vida.
Y es que más allá de la cancha de futbol él ha encontrado verdaderos amigos que han sabido estar con él en las buenas, las malas y las peores.
Bonilla Velázquez es también multiple campeón del futbol amateur de Córdoba. Pero más que eso su gran título se centra en su familia. Al lado de su esposa Susana y sus tres hijos: Danna, Luciano y Amelia, quienes son su principal motor para dejarlo todo en cada cancha, en cada jugada.