Refuerza Cruz Roja protocolo de seguridad

Jazmín Suazo
El Mundo de Córdoba

Tras incrementar un 300 por ciento de los servicios de alto riesgo en los últimos cuatro años, la delegación de Cruz Roja reforzó entre sus paramédicos y socorristas el programa Acceso Más Seguro que consiste en no llegar antes que la policía al lugar de los hechos, estar debidamente uniformados y no hablar en clave.
El director de la Benemérita en Córdoba Jorge García Pérez indicó que aunque se ha criticado a la dependencia por tardar en llegar al auxilio, esto es porque debe haber elementos policiacos resguardando el área para realizar el trabajo los paramédicos, y en el trayecto ser custodiados hasta el hospital donde se lleve al lesionado.
“Cuando empezaron las balaceras, principalmente en el sexenio de Vicente Fox se hizo el protocolo, pero en los últimos años lo hemos intensificado debido a la violencia que incrementó en la zona. El protocolo se ha ido adecuando y sí es de noche las luces de la cabina y donde van los lesionados van prendidas para evitar que a nosotros se nos confunda”, comentó García Pérez.
El sábado pasado la Cruz Roja de Zihuatanejo cerró sus instalaciones después de que su coordinador de socorros fuera ultimado a balazos y sus colaboradores y trabajadores recibieran amenazas.
Ante esta situación, el presidente de la delegación de Córdoba, hizo énfasis que desconocen la información, pues es la Cruz Roja Nacional quien es apta para emitir alguna declaración, pero en Córdoba las ambulancias deben estar rotuladas y las letras deben ser reflejantes durante la noche como parte su programa de seguridad.
“A nivel local no hemos tenido absolutamente ningún incidente debido a que seguimos los protocolos de seguridad que nos marcan con los 180 paramédicos”, señaló el director de Cruz Roja.
El director Jorge García Pérez, afirmó durante entrevista para Diario El Mundo, que la a Cruz Roja de Córdoba ha registrado atenciones de personas heridas de bala que va en aumento desde el 2015 pues para ese año hubo 42; en el 2016 46; en el 2017 subió considerablemente a 113 y el año pasado 126 personas.