Don Chucho, bien gracias; Daniel vs Virginia

Talavera Serdán

Hello, dollies! ¿Qué tal, mis amigos queridos, poquitos pero selectos…? Estamos por estrenar semana con una noticia estupenda. Gracias a la comunicación con la Sra. Eugenia Leñero de Ochoa, me entero que nuestro querido amigo, don Chuchochoa, mejora veloz y adecuadamente de sus mal acaecido durante sus triunfales actuaciones al lado de Daniela Romo (alias Tere Presmanes, aquí entre nous) en el musical muy celebrado con justicia, “Hello, Dolly!”, que aunque la titular lleva el peso de la obra, el peso de su veteranía y talento dedica aplausos muy sonoros al sonorense de Hermosillo, don Jesús. Hago oración porque así siga…
En mi cuestión sobre la relación entre Leo, las vaquitas marinas y Carlos Loret es porque TVisa envió como observar al popular conductor de “Despierta”, que despertó una mañana fría conque el documental “Mar de sombras” había sido elegido por el público con el mejor del Festival Sundance… El doc lo adquere National Geographic para su exhibición en streaming mundialmente…
Y sin salir del teattro está por iniciar temporada uno de los dramas más potentes -por cierto, el primero sin censura donde los “fuck”, “bitch” y lindezas d´estas se permitieron, por la relevancia del material de Edward Albee, al grado de merecerle el Pulitzer y que La Liz y su viejo Richard Burton los encarnasen en pantalla (ella con Oscar, le sin, pero fenomenales). Yo la vi con la admirable doña Carmen Montejo, y aún me escalofrío, aunque luego vino una chiquilla de Veracruz al concurso anual de teatro y nos dejó tontejos. Se hacía llamar Marcia Peralta, porque se familia de alcurnia no quería involucrarse en las trivialidades del teatro impidiendo crecer ese gran talento… ¿Quién teme a Virginia Woolf? vuelve al teatro, con el sangrón pero grande Daniel Giménez Cacho como George, el profesor que le sigue la corriente en un juego alcoholizado, ante dos jóvenes invitados, que alcanza niveles perturbadores entre sexo, mentiras y verdades. Pronto abrirán en el DF….
En seis días, la Ceremonia 91ª del Oscar, jamás tan “mexicanada”, con las 10 menciones a Roma, y por vez primera a una actriz y una coestelar (ya sabe, la ubicua novata Yalitza y la experimentada Marina de Tavira), a quienes en verdad deseamos lo mejor. Al menos que consigan roles mejores…
EL 17 Hello Dolly! cumple su primer centenario de representaciones en el Insurgentes. Si va a CDMX, ésta y El Beso de la Mujer Araña, extraordinaria montadas, son dos espectáculos que debiera admirar. Absolutamente recomendable, por alguien (como moi) que las conoce desde sus orígenes aquí y en Broadway… Acerca de Yalitza, ruego primero que no pierda piso, que tenga siempre en cuenta sus raíces, y que no vayan a aprovecharse de su aparente ingenuidad, aunque me parece mujer muy centrada, inteligente (por sus respuestas en cuanta entrevista le he visto), ni crea que en realidad pueda hacer frente, así nomás de chiripazo, a gente con la trayectoria de Glenn Close y Olivia Colman.
Hey, amantes de las buenas series. Empecé y ya me hace adicción, la serie de Netflix “Russian doll”, donde la estupenda Natasha Lyonne (de la notoria “Orange is the new black”) muere al menos 3 veces por capítulo. Sí, remembranza de El día de la Marmota/Groundhog day, donde cada día se repite, sin que el personaje sepa o pueda destruir la maldición de revivir y volver a la vida imperturbablemente, sin saber porqué. Con esos enormes ojos como pozos de vieja sabiduría, Natasha como Nadia, permanente y desprejuiciada consumidora de alcaloides, al inicio padece de alucinaciones, donde revive cada noche hasta 3 ó 4 veces su propia muerte, como auténtica Muñeca Rusa, esas “mamuchkas” en las que viene una dentro de otra, y todas caben en la muñeca original. Voy a seguirla aunque me cueste el sueño, como anoche… a lo mejor hallo el alcaloide que necesito para mi insomnio crónico.

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