Teja y tabique; labor artesanal

Felipe Jiménez Ch.
El Mundo de Tehuacán

Ajalpan.- Para que una teja o un tabique tenga un color blanco y algunos tintes rojizos; artesanos de la ciudad de Ajalpan tienen que dedicarle tiempo y cuidado para que esas obra de arte pueda ser colocada en las viviendas o en ranchos.
“Mucho depende de la imaginación de las personas en cómo quieran decorar su casa y qué terminados le estarán dando con el paso del tiempo”, aseguró el artesano Francisco Rodríguez, quien con el apoyo de sus hijos desde hace dos generaciones se dedican a la elaboración de este tipo de artesanías.
Todos los días, la familia Rodríguez Tegchi, se levanta temprano para preparar dos tipos de barro que extraen de los campos de la ciudad de Ajalpan, una vez que tienen ese tipo de tierra la ponen a secar, mezclar y agregarle un poco de cenizas que se obtienen en los hornos.
Esa mezcla con un poco de agua, se revuelve para que se obtenga un barro de color obscuro, el cual es colocado en los moldes para la elaboración de tabique conocido como 7×14 x 28, que son las medidas de grueso, ancho y largo que deben de tener.
Esos tabiques que son colocados en un molde, deben de tener una mezcla perfecta para que se les retire el molde y así se puedan elaborar más tabiques.
Este producto, así como las tejas, tienen que tener un proceso de secado, asoleados y colocados para que puedan tener una resistencia en el manejo.
Las tejas y los tabiques, por separado, son colocados en un horno en donde se pueden ingresar en grandes cantidades, para ser sellado y así poder hornear a mil 200 grados.
“Eso significa que debe tener de 18 a 20 horas en la lumbre, dependiendo la cantidad de tabique o teja que se esté horneando”, para después dejar reposar durante ocho días.
Una vez que están fríos, se sacan del horno y posteriormente son colocados en una área asignada, en donde los cuentan para ponerse en venta, pero sobre para conocer qué tanta de producción tuvieron a lo largo de un mes.