‘Paraliza’ la ciudad

De la Redacción

Tecamachalco.- Parecía un tarde cualquiera. De repente, un grupo armado rompió la tranquilidad del municipio. Poco antes de las 4:00 de la tarde se escuchó la sirena de una patrulla que se acercaba al centro, proveniente de la 3 Norte. Una motocicleta, con un policía a bordo, se encontró con la patrulla en sentido contrario y alertó: ¡no vayan!, ¡no vayan!. A la vez que agitaba desesperado la mano para que sus compañeros de la unidad retrocedieran. Era un mal indicio. Afuera de la comandancia municipal, un grupo de hombres armados atacaba con piedras y trozos de ladrillo el inmueble. Con gritos, pedían la presencia de la presidenta municipal. “¡Que venga Marisol!”, se escuchó. Los estruendos de las balas y cristales rotos, se percibían a gran distancia. Todo pasó en cuestión de minutos, tiempo que bastó para que la gente quedara atónita, mientras que los comercios cercanos empezaron a cerrar. Algunos, incluso, con clientes en su interior, quienes después de unos minutos salieron despavoridos para resguardarse en donde pudieron. Entre la gente, había mujeres con sus hijos en brazos. Por su parte, los hombres armados con los rostros descubiertos huyeron con dificultad, pues el tráfico impidió que su huída fuera rápida. Sin embargo, lograron escabullirse sobre el bulevar de la 9, dividiéndose en al menos dos grupos, unos hacia el Oriente y otros hacia el Poniente.

Sitian zona
Poco a poco comenzaron a concentrarse policías locales y luego llegaron de otros municipios aledaños. En instantes, la zona fue sitiada por decenas de uniformados y soldados, que se desplegaron en varias calles a la redonda. Todos sigilosos y algunos con sus armas preparadas. Entre los policías había desesperación. Algunos corrían para la presidencia, pues se decía que al interior había más gente armada; otros se “agazaparon” en diversas partes del parque Juárez. Adentro del Palacio Municipal, también había pobladores que fueron saliendo poco a poco, pero a prisa, una vez que sintieron un poco de confianza. Para entonces, el parque principal era parte de una escena de un pueblo “fantasma”. La música en los negocios dejó de sonar. Todo se paralizó…