Higuita y la prisión

Tomás Setién Fernández.
El Mundo de Córdoba

Los años noventas sirvieron como entre telones para uno de los peores momentos que ha vivido el portero colombiano Rene Higuita, no solo inventor de la jugada del Escorpión defendiendo como pocos su marco, sino que algo mas que la picadura de un alacrán envolvió su vida particular, cuando fue enviado a prisión por tener un vínculo con la liberación de un personaje secuestrado en su país.
Higuita no estuvo demasiado tiempo tras las rejas, unos seis meses, sin tener la dieta del pan y el agua, sino todo lo contrario, tomando su celda como un cuarto exclusivo de hotel de cinco estrellas.
Eso si su estancia en la cárcel le privó de asistir a la Copa del Mundo de Estados Unidos 94, habiendo jugado en el fútbol mexicano rentado. resultando ser un petardo en su trabajo con el equipo de los Tiburones Rojos del Veracruz en la temporada 97-98, (el equipo descendió), en donde se vio envuelto en problemas tras haberle dedicado un partido a un jefe de la mafia colombiana, que resulto ser un gran amigo del portero.
Ademas profesó gran amistad con el narco traficante colombiano Pablo Escobar, del cual públicamente dijo ser uno de sus mejores amigos.
Rene dentro de sus cosas positivas siempre demostró gran amabilidad tanto con los aficionados porteños, como con los medios de comunicación.
Recordándose que cuando estuvo en prisión, Higuita realizo una huelga de hambre debido a las condiciones inhumanas en que se hallaban los reclusos y el mismo.
Habiendo ido a parar a la cárcel aquel ex defensa central del equipo América Gabriel Nuñez, por sospechas de que formaba parte de un grupo de secuestradores en Morelos.