Confirman pena de 10 años de cárcel por difamación a un periodista hondureño

La Fiscalía rusa acusó a Christensen de haber continuado organizando colectas para su organización, distribuyendo literatura religiosa y atrayendo nuevos fieles a pesar de la prohibición impuesta a su grupo. Foto Depositphotos

EFE

Tegucigalpa.- La Justicia de Honduras confirmó hoy la condena de diez años de cárcel impuesta al periodista hondureño David Romero, director de Radio Globo en Tegucigalpa, por delitos de difamación en perjuicio de la abogada Sonia Gálvez, esposa del exfiscal adjunto, Rigoberto Cuéllar, informó una fuente judicial.

La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia de Honduras declaró “sin lugar” un recurso de casación presentado por la defensa de Romero contra la sentencia emitida en marzo de 2016, informó a periodistas el portavoz del Poder Judicial en Tegucigalpa, Melvin Duarte.

“La Sala de lo Penal confirmó por unanimidad de votos la pena de diez años de reclusión, tal como lo establece la normativa penal, por la comisión de seis delitos de difamación constitutivos de injurias”, subrayó.

Según la sentencia, Romero es “autor responsable de seis delitos de difamación por imputaciones constitutivas de injurias, ya definidos y circunstanciados” en perjuicio de Gálvez.

Por cada uno de los delitos, se le ha impuesto un año y ocho meses de reclusión, añade la sentencia difundida por un tribunal de la capital hondureña.

El portavoz del Poder Judicial indicó que en las próximas horas se realizarán las gestiones correspondientes para que el periodista sea trasladado a una cárcel donde cumplirá la pena.

La demanda de Gálvez contra el periodista fue presentada en agosto de 2014 por 15 delitos de calumnia e injurias a través de Radio Globo.

En noviembre de 2015 el Tribunal de Sentencia del Poder Judicial hondureño declaró culpable a Romero solamente por seis delitos, y en marzo de 2016 dictó la pena.

En 2003, cuando Romero también era diputado suplente ante el Parlamento de Honduras por el opositor Partido Liberal, fue encarcelado bajo acusación de haber violado a una hija suya, quien lo denunció.

El periodista fue despojado de la inmunidad que gozaba por ser diputado, beneficio que por ley ya no protege a ninguno de los miembros del Parlamento hondureño.

La abogada Gálvez fue la entonces fiscal que acusó a Romero por violación a su hija, por lo que el periodista fue condenado a diez años de prisión.

Por buen comportamiento, Romero no terminó de cumplir los 10 años de prisión a los que fue condenado.