Lidera Córdoba en cuatro delitos

Alejandro Aguilar
El Mundo de Córdoba

Córdoba requiere generar estrategias de seguridad, debido a sus altos índices delictivos que la ubican en tercer lugar en feminicidios y cuarto en homicidios, violación sexual y robo a vehículos.
Así lo señalan los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (Sesnsp) y del Semáforo Delictivo.
Además, hay el antecedente de que el Gobierno federal considera a Córdoba como un “foco rojo” en seguridad.
En un diagnóstico del presidente Andrés Manuel López Obrador, elaborado para disminuir la criminalidad en el país, identificó como ciudades de mayor riesgo en la entidad a Córdoba, Orizaba, Veracruz, Xalapa, Minatitlán, Coatzacoalcos y Cosamaloapan.
Así también lo confirma la asociación Semáforo Delictivo, que de un total de 11 delitos, detecta que cuatro de ellos no han podido resolver las autoridades, como son homicidios, extorsión, narcomenudeo y robo a vehículos.
Otros delitos, cuya estadística no han logrado disminur son los de lesiones y robo a negocios.
Datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (Sesnsp)destacan que en 2018 se registraron los más altos índices de feminicidios tanto en Córdoba como en el estado.
Según datos del Sesnsp en su corte al mes de noviembre, la ciudad se ubicó en tercer lugar en la entidad con cinco crímenes de género.
Por otra parte, registran que de enero a noviembre del año 2018, Córdoba se situó en cuarto lugar en homicidios en el estado con 102 crímenes.
En el delito de violación sexual en el mismo lapso, la ciudad quedó también en cuarto lugar, con nueve crímenes denunciados, sólo por debajo de los municipios de Veracruz, Tantoyuca y Tuxpan.
Los robos a vehículos han persistido, ya que con 364 denuncias de enero a noviembre de 2018, Córdoba se ubica también como la cuarta ciudad con mayor número de estos delitos y también en el mismo sitio en robo a negocios con 243 denuncias.
En este 2019 ya se registró en Córdoba el crimen de una mujer dentro de un clima de agresiones a nivel regional contra ellas.
La estrategia de seguridad del Gobierno federal pretende reducir tales índices.