Inicia la batalla

El actor estadounidense Kevin Spacey es escoltado por la policía a su llegada al tribunal de Nantucket, Estados Unidos. Foto EFE

Agencia EFE

La batalla judicial contra el actor, Kevin Spacey, acusado de agredir sexualmente en 2016 a un chico de 18 años en un bar de Nantucket (Massachusetts) e investigado en una decena de casos más, arrancó ayer.
El juez Thomas Barrett, al frente de la corte encargada del juicio, dictaminó que Spacey debe mantenerse “alejado” del joven al que supuestamente agredió y fijó para el próximo 4 de marzo la siguiente audiencia en este caso, el primero de esta índole relacionado con el actor en llegar a la justicia.
Barrett decidió finalmente que Spacey no tendrá que comparecer en la audiencia de principios de marzo, como han estado pidiendo sus abogados, pero advirtió al artista que sí debe estar disponible por teléfono en esa fecha.
Por otro lado, el magistrado aceptó una solicitud de los letrados de Spacey para preservar los datos del teléfono móvil de la presunta víctima durante los seis meses posteriores a la supuesta agresión sexual.
El abogado de Spacey, Alan Jackson, aseguró durante la comparecencia que espera que haya “datos probablemente exculpatorios” para el actor nacido en Nueva Jersey.
Pese a que se esperaba que Spacey se declarara “no culpable” del cargo de agresión sexual, durante la audiencia -retransmitida en directo por las principales cadenas de televisión en EE.UU.- no se le preguntó ni se escenificó ninguna petición al respecto.
De hecho, previo a la audiencia de ayer, sus abogados presentaron en diciembre unos documentos legales en la corte de ese condado en los que anunciaron que el actor no aceptaría la culpabilidad.
En caso de ser declarado culpable, Spacey podría pasar hasta cinco años en prisión.
Tal como se esperaba, decenas de periodistas y medios de comunicación se acreditaron para seguir en directo el desarrollo de la primera audiencia sobre el caso y tratar de conseguir unas declaraciones del actor a la salida del juzgado, algo que no ocurrió.
El presunto caso de agresión sexual se remonta a julio de 2016, cuando uno de los camareros del Club Car, un bar de Nantucket, sufrió una supuesta agresión sexual por parte del famoso actor.