‘Oh, verde Navidad’

Agencia Reforma

Los adornos luminosos, los villancicos y los regalos navideños son los mayores enemigos del Grinch, un gruñón que odia la temporada a causa de una herida en el fondo de su achicado corazón.
Pero eso no lo entienden los habitantes de Villaquién, quienes con sus festejos hacen crecer la neurosis de la criatura hasta orillarlo a robarse la Navidad.
En la versión animada del cuento de Dr. Seuss, que se estrena en México este viernes, la historia no imita el éxito de Jim Carrey del 2000, sino que retrata un lado más humano del personaje al hacerlo menos extravagante, pero sincero con sus emociones y el dolor que le causa la soledad.
Así lo sintió Eugenio Derbez, quien presta su voz al personaje en la versión en español. Su reto fue hacer un doblaje neutro.
“Me pidió mucho el estudio en Estados Unidos que hiciéramos un Grinch mucho más humano, más aterrizado y no tan caricaturesco. Cuando sugerí si hacía la voz más aguda o grave, me dijeron que no.
“Querían que fuera mi voz lo más neutral posible para que se sienta como una persona real y lo más humano posible. Curiosamente la versión con gente es la más irreal y la de caricatura es la más real”, opinó Derbez en entrevista.
Incluso la familia del actor se sorprendió de las diferencias que hay con otros de sus trabajos, pues esperaban encontrarse con algo más cómico, pero terminaron por entender que era necesario escuchar a una persona verdadera.
“Mi hijo me dijo ‘al principio, conociéndote, pensé que iba a ser una voz como las que haces, y no, esta es la de mi papá normal, pero después entendí’. Te conectas y le va perfectamente la voz al personaje porque lo quisieron hacer no tan exagerado como la versión de Jim Carrey que era demasiado, se iba al otro lado”.
Además del gran antagonista, la cinta también sigue a la pequeña Cindy Lou, cuyo deseo de Navidad no es ningún juguete, sino ayudar a su mamá para que viva más tranquila pese a tener que trabajar y cuidarla a ella y sus hermanos.
Segura de que sólo Santa Clós puede ayudarla, la niña pondrá todo de sí para, a su manera, solucionar los problemas de su casa y de paso, ayudar a quien la necesite.
“Lo que más me gusta es el mensaje que hay con Cindy Lou y la conexión con la mamá porque además es real, los niños valoran mucho más que los papás les regalen tiempo a cosas materiales. Llega un momento en que todo se conecta”, aseguró el también productor.
El costo de producción de la cinta de animación fue de 75 millones de dólares, y ya lleva recaudados en EU 204 millones de dólares en cuatro semanas, según boxofficemojo.