No me platiques más

Tomás Setién Fernández

Casi con seguridad cantándole boleros supremos al oído a mi señora abuela Esperanza, la que encendía la radio todas las noches buscando la sintonía de la XEQ dentro de La Hora de Lucho Gatica, el que fuese legendario artista chileno, el de la voz de seda con permiso de Don Luis G. Roldán, se retiro de la existencia dejando en su epitafio aquello de “No me platiques más” apenas el pasado 13 de noviembre, tras haber cumplido los 90 años el 11 de agosto del 2018.
Lucho debutaría en el cine mexicano cantando uno de sus boleros cañones, No me platiques más, del insigne compositor Vicente Garrido, dentro del filme que llevó el nombre de la incomparable melodía; Gatica sólo tuvo acción en ese filme cantando dicha canción, dentro de un reparto formado por Ana Berta Lepe y Evangelina Elizondo, haciéndole casita al tenor desteñido Raúl Martínez.
Gatica aparecería luego en comedias, recordándolo al lado de Viruta y Capulina en “A sablazo limpio” (1958), sosteniendo un romance de ficción y un duelo de canciones con Carmela Rey, llevando el papel de La Máscara Solitaria, un justiciero de capa y espada y excelente voz; sin olvidar “Viva la Parranda (1960)”, otra vez en un mano a mano cantando ahora con Miguel Aceves Mejía, que fue una simpática cinta.
“Los robachicos”, “Que seas feliz”, “Las canciones unidas”, “Teatro del crimen” fueron otros de los filmes de Lucho, sólo poseedor a muchos Oscares al momento de cantar los espléndidos boleros, sobre todo “Franqueza”, “Encadenados”, “No me platiques más”, “Que seas feliz”, entre otros.

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