¿A dónde vamos a parar?

Álvaro De Gasperín Sampieri

Así dice una de las canciones famosas del Buki, y esta pregunta es pertinente ahora que se anunció en esta semana que el Comité del Nobel no otorgará este año el Premio Nobel de Literatura, y no porque faltaran escritores y libros que lo merecieran sino -hágame el favor- “por los escándalos de acoso y abusos sexuales en el entorno de la Academia Sueca que decide el ganador”.
Es más, reconocen que “se ha llegado a esta decisión porque la Academia está actualmente mermada y afronta una pérdida de confianza del público, según explicaron en un comunicado los miembros de la institución, en plena crisis de reputación y popularidad”.
Cabe recordar que el Nobel de Literatura sólo ha quedado desierto en 1935 y no se ha dado en 1914, 1918, 1940, 1941, 1942 y 1943 debido a las dos guerras mundiales y además, se ha pospuesto en otras siete ocasiones en busca de un “candidato adecuado”, pero en estos casos (1915, 1919, 1925, 1926, 1927, 1936 y 1949) siempre ha terminado por darse, la mayoría de ellos al año siguiente, y ahora este 2018 nos sorprende con la decisión enmarcada en el escándalo de algunos de sus integrantes y la promesa de una reforma a sus estatutos que datan de más de dos siglos.
En realidad es lastimoso que una institución y premio tan importante -al que aspiran, lo acepten o no, todos los escritores del mundo- sea cancelado no por cuestiones literarias sino por asuntos internos relacionados con escándalos de acoso y abusos sexuales, situación que parece recurrente como ha sucedido recientemente en la industria del cine, y ya no se diga en otras instituciones laicas unas, religiosas otras.
Yo apostaba que por fin este año el Premio Nobel de Literatura sí iba a recaer por fin en el escritor japonés Haruki Murakami, casi eterno aspirante al galardón, pero quizás tendrá que seguir esperando hasta el próximo 2019.
Bueno, si lo vemos por el lado amable, de no haberlo ganado otra vez este 2018, Murakami volvería a ser presa de los “memes” que cada vez que anuncian al ganador y no es él, lo ponen con una playera del Cruz Azul, por eso de que ambos emocionan pero no ganan nada.
Pero en fin y para no desanimarnos con esta noticia, vale la pena recomendar tres obras del autor japonés que algunos consideran imprescindibles en su lectura: “Crónica del pájaro que da cuerda al mundo”,“Kafka en la orilla”y“Al sur de la frontera, al oeste del sol”; yo ya leí y recomendaría también “Tokio Blues”, “1Q84” (libros 1, 2 y 3) y “Baila, baila, baila”.

Los comentarios y puntos de vista expresados en esta página son cortesía y responsabilidad de quien los escribe, además de que no representan necesariamente el punto de vista de Sociedad Editora Arróniz.