La juventud y su importancia en la política

Hands writing on old typewriter over wooden table background

Juan José Hernández López

Limitar el contacto de la juventud en el presente y futuro, disminuye la autenticidad en un proceso “democrático” del cual forman parte y que se desarrolla para la forma de gobernar
¿Qué tan importante es que los candidatos incluyan en la formulación de sus propuestas y en sus decisiones a la ciudadanía y en específico a los jóvenes?
Como ya lo hemos mencionado las propuestas expuestas por los candidatos en el estado de Puebla carecen de trazabilidad, seguimiento y credibilidad, lo que resulta complejo en la mejora de la percepción, si a esto sumamos que aún limitan la opinión de la juventud en el proceso electoral, en la política y en las decisiones gubernamentales, los avances quedan frágiles y los resultados solo inciden al momento de votar.
De acuerdo con el Consejo Nacional de Población (CONAPO) en el 2018 la estimación poblacional para el estado de Puebla de entre 15 y 29 años asciende a 1,699,692 personas, de los cuales 835,288 corresponden a hombres y 864,404 a mujeres, lo que representa que aproximadamente una cuarta parte del total de la población en la entidad decidirá quién gobernará. Los efectos de su inclusión en las elecciones implica una relación directa cuantitativamente, sin embargo; su aportación debe centrarse en los diagnósticos, algunos de ellos carentes de sustento que no trascienden más allá de las elecciones. Hoy, la juventud conoce e interpreta los resultados de una investigación, lee literatura o ciencia y transcribe las ideas fundamentales, pero también es necesario que dentro de la misma política se le permita a la juventud investigar, diseñar, inventar y construir; hablar y escribir, es urgente que problematicen la naturalización de su opinión, su responsabilidad, el saber de la vida cotidiana y las naturalizaciones de las prácticas sociales aprendidas en el ambiente escolar, familiar y social.
El arte, la ciencia y la filosofía exigen algo más: trazan planos en el caos, estas tres disciplinas proceden por crisis o sacudidas, de manera diferente, y la sucesión es lo que permite hablar de «progresos» en cada caso y que en diferentes ocasiones el joven desconoce.
Hoy la juventud ha encontrado alternativas tecnológicas para exigir su malestar, su posicionamiento y su opinión, sin embargo, esta debe ir más allá, debe existir un seguimiento formal y frontal, un proceso experimental que permita modificar y cambiar los paradigmas políticos arcaicos que limitan los procesos evolutivos y la mejora del territorio y esto; depende en gran medida de la inclusión de los jóvenes, su desarrollo y responsabilidad en el proceso electoral y político.

*Presidente del Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal
IGAVIM Observatorio Ciudadano
www.igavim.org

Los comentarios y puntos de vista expresados en esta página son cortesía y responsabilidad de quien los escribe, además de que no representan necesariamente el punto de vista de Sociedad Editora Arróniz