Rusticatio Mexicana

Rubén Calatayud

Siendo alumno de preparatoria el maestro y licenciado León Sánchez Arévalo nos leyó unos versos dedicados a las aves; eran del libro Rusticatio Mexicana escrito en 1781 por Rafael Landívar; jesuita que vivía en Guatemala que era entonces perteneciente a la Nueva España.
Recuerdo que uno de los poemas trató de la tzacua, llamada científicamente oropéndola de Moctezuma porque en el penacho del emperador meshica hay plumas amarillas de la tzacua. El maestro me preguntó si era cierto que esas aves pasan de rama en rama por la copa de los árboles y le dije que sí, que en mis andanzas en Cacahuatal había visto tzacuas, pájaros grandes de plumaje café y de otro color más claro.
Pasado el tiempo me asaltó el deseo de pedirle el libro a Don León; fui a su despacho y me pasó a su elegante biblioteca diciéndome: a ver, qué libro quieres y ya le expliqué, me contestó que sí y que me daría una silla para sentarme a leer porque de su biblioteca no salía ninguna de las obras, como yo pretendía. Por eso me di por enterado que el licenciado no me permitiría prestarme al libro para que lo leyera en mi casa y salí del despacho con las manos vacías.
Me habló recientemente Fernando, nieto de Don León para indicarme que la biblioteca referida estaba en su poder y que mandaría de Monterrey un correo electrónico para hacerme algunas indicaciones.
Una de mis hijas buscó en internet a Rafael Landívar y así nos enteramos que la Rusticatio estaba completa por ese medio electrónico. Según entendí, la obra consta de varios libros relativos a temas de la naturaleza y en el libro (o capítulo) trece están los versos dedicados a las aves. Me asombró la información inmediata conseguida con esa maravilla de la computación y espero cuando la vista me ayude, leer los poemas que tanto he deseado ver. Ese libro lo editó hace años el Fondo de Cultura Económica pero se agotó.
En tiempo de la Colonia la Nueva España comprendía hasta Centroamérica; Landívar debe haber sido deportado junto con los jesuitas porque la Corona española consideraban que tenían demasiado poder. Francisco Javier Clavijero fue a dar a Bolonia, Italia; a él se atribuye el nombre que dio a nuestro país por aquel entonces; ya nos trató de mexicanos, de ahí el nombre del libro; Rusticatio Mexicana.
Por estos días me enteré que hay alguna organización interesada en la supervivencia de alguna especies de aves y que en Córdoba tendrá lugar algo así como un congreso para dar a conocer las aves de nuestra región y el compromiso de procurar que no se pierdan algunas especies. Aquí hubo quetzales en Coetzala y en la serranía de Matlaquiáhuitl todavía me han asegurado que existen los tucanes reales. En Naranjal y Atoyac existen y se pueden encontrar los llamados pito real, tucanes más pequeños.

Los comentarios y puntos de vista expresados en esta página son cortesía y responsabilidad de quien los escribe, además de que no representan necesariamente el punto de vista de Sociedad Editora Arróniz