Una caricia morada

II TERESA HERNÁNDEZ

EL MUNDO DE ORIZABA

Con 15 años de matrimonio, de los cuales cinco de ellos han sido fatales para Rosa debido a que su marido la golpea sin motivo alguno o a causa de una pelea insignificante.

A los 20 años se casó ilusionada, sin saber que años más tarde tendría una vida donde persistiría el maltrato, la humillación y las agresiones verbales por culpa del alcoholismo.

“Cuando me casé con él, pensé que iba hacer para toda la vida, pues nunca imaginé que después de nuestro segundo hijo las cosas cambiarían, ya que comenzó a beber; primero era ocasionalmente en reuniones familiares o con amigos, pero después cada semana quería tomar cerveza u otra bebida embriagante”, dijo.

Destacó que su vicio lo llevó a perder su trabajo debido a que comenzaba a beber dentro de su horario laboral, fecha en que iniciaron las peleas, los golpes y las agresiones psicológicas, verbales y económicas, ya que dejó de llevar dinero para cubrir las necesidades básicas de su hogar y familia.

Hizo hincapié que en un principio ella se dejó porque pensaba que iba a ser temporal y que era por lo que estaba pasando su marido que tenía ese cambio de humor, mencionó que después perdió su trabajo por el vicio que tenía.

“Pasó mucho tiempo buscando un trabajo, pero no podía encontrar nada porque llegaba con olor a licor”, dijo.

Aunque ella se maquillaba los golpes que le daba en la cara para que su familia no se diera cuenta, en una ocasión uno de sus hijos vio y se lo contó a un familiar.

La mujer señaló que fue cuando su familia comenzó a platicar con ella y hacerle ver que estaba mal, que el amor no se demostraba con golpes, y que lo que sus hijos estaban viviendo no era bueno para ellos, puesto que iban a crecer con patrones de agresividad.

Añadió que fue muy doloroso para ella darse cuenta que su matrimonio había terminado por culpa de un vicio que no sólo llevó a su marido a perder su trabajo, sino también su familia porque las palabras y los golpes la marcaron para siempre.

Asimismo aseguró que después de cinco años tomó la decisión de separarse de él para no seguir con el círculo vicioso en el que se encontraba.

Enfatizó que ahora vive más feliz con sus hijos y que ella trabaja para sacarlos adelante, pero confía que algún día va a encontrar una persona que le demuestre su amor de una forma diferente.