Desquite ‘merengue’ a domicilio

EFE

El Real Madrid destrozó este jueves a domicilio a un irreconocible Maccabi Tel Aviv al que dejó muy tocado tras una nueva exhibición en todas sus líneas que le permite mantenerse, una semana más, como líder invicto de la Euroliga y equipo más en forma del continente (66-87).
Con una puesta en escena muy similar, ambos equipos arrancaron imprimiendo velocidad a sus ataques y con un alto ritmo anotador, hasta que Walter Tavares subió al marcador el 11-12. Se produjo entonces un parón en ambos aros que se prolongó casi tres minutos y estuvo marcado por los continuos errores desde el perímetro.
Anthony Randolph contrarrestaba el buen inicio en la pintura de Johnny O‘Bryant y la progresiva mejoría blanca en defensa permitió un parcial de 6-0 que le puso por delante al final del primer acto (15-18).
El Real Madrid cerró su aro en la reanudación y metió una marcha más en ataque. Los buenos minutos de Ayón (7 puntos, 9 rebotes y 21 de valoración al descanso) dieron paso a un festival anotador de Jaycee Carroll.
Sergio Llull tomó el relevo de Carroll y, con cinco triples, terminó de destrozar a los israelíes, que llegaron a perder de 27 puntos y se fueron a los últimos diez minutos 22 abajo (44-66).
El choque perdió toda su emoción en el último cuarto. El Maccabi bajó los brazos al ver que no le salía nada (acabó el choque con seis triples de 29 intentos) y que carecía de argumentos para contrarrestar el poderío del vigente campeón continental.
Laso rotó su banquillo para no forzar a sus jugadores ante el maratón de partidos de noviembre, aunque su equipo no bajó las prestaciones. Felipe Reyes subió los treinta puntos de diferencia al final de un encuentro con poca historia que se cerró con el 66-87.