Halla a su hijo…en una fosa

Jéssica Ignot
El Mundo de Orizaba

Desde finales de septiembre de 2017 lo buscó por todos lados, y ayer finalmente encontró a su hijo.
“Durante todo este tiempo le pedí a Dios que me hiciera un milagro y me permitiera encontrar a mi hijo, y hoy me lo regresa”, relata resignado un hombre que logró identificar ropa y el cuerpo de su hijo que fue encontrado ayer en la ampliación de una fosa clandestina en un cerro de la colonia Venustiano Carranza, de Río Blanco.
Este hombre, reconoció la ropa de su hijo que llevaba puesta cuando desapareció: un short, un chaleco rojo, una camisa, la camiseta, el pantalón, los zapatos… su peso, estatura, el número de calzado. No le quedaba duda, era su hijo perdido.
Este hombre (del que se reserva nombre) acompañado de otro de sus hijos y sobrino, emprendieron una búsqueda incansable por localizar a su familiar desaparecido, de quien le dijeron de manera anónima que en esas fosas había sido asesinado y enterrado: a 350 metros de un cerro que colinda con una colonia de Río Blanco.
“Ayer -martes- cuando no encontrábamos nada, me sentía desesperado pero yo sabía que mi hijo estaba en algún lugar de aquí. Desde que subimos, algo me decía que ahí estaba. Era mi hijo que me decía: ‘Papá aquí estoy, no te vayas sin mí‘… Y aquí está, mi hijo regresará a casa”.
Con la búsqueda emprendida con el apoyo del Colectivo de Familias de Desaparecidos Orizaba-Córdoba, otras tres personas lograron regresar a su casa, pues fueron halladas en abril y mayo de este año.
El cuerpo del joven fue recuperado gracias a la perseverancia de su familia y el Colectivo, quienes trabajan incansablemente en la localización de más personas.
Por ese esfuerzo, un joven podrá regresar a casa.
-¿Hasta dónde se busca a un hijo?, se le pregunta.
-Hasta subir el cerro y escarbar la tierra… Hasta encontrarle y hacerle volver, responde el señor.