El Kremlin dice que investigación de EU de trama rusa no es su problema

EFE

Moscú.- Rusia dijo hoy que la investigación por parte del fiscal especial de EU Robert Mueller de la supuesta coordinación entre la campaña del presidente estadounidense, Donald Trump, y el Kremlin en los comicios de 2016, es el problema de Washington y “no tiene nada que ver” con Moscú.

“Esta investigación es el dolor de cabeza de nuestros colegas estadounidenses; no tiene nada que ver con nosotros”, señaló a los medios el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov.

El secretario de Prensa del Kremlin fue preguntado sobre las probabilidades de que se cierre con más facilidad la investigación de Mueller de la trama rusa tras la dimisión del fiscal general de EU, Jeff Sessions este miércoles a petición de Trump.

“Es un asunto interno de EU. No nos incumbe”, recalcó Peskov sobre la renuncia del fiscal general.

Añadió no obstante que hasta ahora, “todo lo que ha podido generar la comisión Mueller (en cuanto a resultados) difícilmente resistiría una crítica seria”.

“No hemos escuchado nada que indique lo contrario. No tenemos nada que ver con esto y tampoco nos gustaría tenerlo”, añadió el portavoz del Kremlin.

Sessions anunció el miércoles su dimisión a petición de Trump, tras más de año y medio de tensiones por su decisión de apartarse de la investigación de la trama rusa, tras lo cual el mandatario nombró de manera interina al jefe de gabinete del ya ex fiscal general de EU, Matthew Whitaker.

La situación entre Trump y Sessions llevaba siendo tensa con altibajos desde hace más de un año y medio, como consecuencia de la decisión del fiscal general de inhibirse de la investigación de la trama rusa por sus contactos con Moscú.

Este paso precedió al nombramiento de Mueller para que investigara de forma independiente la supuesta coordinación entre la campaña del presidente y el Kremlin en los comicios de 2016, en unas pesquisas que Trump ha calificado de “caza de brujas”.

El mandatario nunca aceptó el paso dado por Sessions, que llevó a que el “número dos” del Departamento de Justicia, Rod Rosenstein, tomara las riendas sobre la investigación de la trama rusa y nombrara a Mueller.